Autoridades estadounidenses y mexicanas reiteraron hoy su compromiso por consensuar una "respuesta integral" al narcotráfico, tema que será abordado en la conferencia binacional de mañana en Washington, en la que se analizarán medidas para reducir la demanda y el consumo de droga en Estados Unidos.
Sin embargo, en la octava reunión binacional, que comienza mañana en Washington, no figura el tema de la legalización de las drogas.
Durante una conferencia de prensa, el embajador de México en EE.UU., Arturo Sarukhán, su homólogo estadounidense, Carlos Pascual, y el "zar" antidrogas de EE.UU., Gil Kerlikowske, reiteraron la postura de sus Gobiernos de que la lucha contra el narcotráfico es una "responsabilidad compartida".
La conferencia binacional de dos días, explicaron, combinará los aspectos técnicos con los de política y se centrará en la búsqueda de medidas para reducir la demanda de las drogas.
En ningún momento se discutirá el controvertido tema de la legalización de las drogas, que promueven algunos sectores como parte del combate al narcotráfico, enfatizaron los tres funcionarios.
"Tenemos un problema serio que no se va a resolver con la legalización" de las drogas y EE.UU. busca soluciones "reales y prácticas", incluyendo más fondos para la prevención y tratamiento, señaló Pascual.
Sarukhán insistió en que la octava reunión binacional no es una "sesión de foto protocolaria" sino un esfuerzo conjunto para incrementar la cooperación y coordinación en la lucha antinarcóticos.
Agregó que el Gobierno del presidente estadounidense, Barack Obama, está comprometido a invertir "capital político" en estas lides y que existe un entendimiento de que, para tener éxito, todas las agencias gubernamentales deben "marchar en la misma dirección".
Pascual dijo que, aunque la lucha antidrogas tiene múltiples dimensiones sociales, económicas y de seguridad, la reunión se centrará en el combate a la demanda y el consumo de drogas en EE.UU., que la secretaria de Estado, Hillary Clinton, y otras autoridades de ese país han reconocido que alimenta la narcoviolencia en México.
Preguntado sobre si con la conferencia en Washington se está admitiendo que la estrategia actual ha fracasado, Kerlikowske insistió en que es un reconocimiento de que respuestas "simplistas" no funcionan y que la estrategia debe adaptarse a las necesidades sobre el terreno.
Según la Oficina de Política Nacional para el Control de las Drogas (ONDCP), que dirige Kerlikowske, la solicitud presupuestaria para el año fiscal 2011 incluye 15.500 millones de dólares para reducir el consumo de drogas en EE.UU., lo que representa un aumento de poco más de 521 millones (3,5%) sobre el año fiscal anterior.
Kerlikowske señaló que del total de fondos, 5.600 millones de dólares están destinados a programas de prevención y tratamiento de la drogadicción en este país.
Agregó, sin precisar fecha, que el Gobierno de Obama emitirá "pronto" su informe anual sobre la estrategia para el control de las drogas.
Los funcionarios hicieron estas declaraciones horas antes de que, según confirmaron a Efe fuentes del Departamento de Estado, el Gobierno emita una nueva alerta de viajes a México, de cara a las vacaciones de primavera de miles de universitarios en este país.
Pascual dijo que la alerta de viaje no contradice el apoyo de EE.UU. a México en la lucha antinarcóticos y que, en todo caso, el Gobierno estadounidense tiene la "obligación" de advertir a sus ciudadanos sobre la violencia en ese país.