El 80 por ciento de los empresarios argentinos considera que las compañías con las que compiten protagonizan actos de corrupción "para lograr sus objetivos generales", según un estudio privado divulgado hoy.
Además, los ejecutivos exhiben "una visión escéptica del accionar de la Justicia", ya que "ante denuncias de algún tipo de fraude o corrupción, en el 73 por ciento de los casos no se llegó a ninguna condena", según reveló una encuesta realizada por la consultora KPMG a más de 1.400 directivos de firmas del país.
La mayoría de los ejecutivos cree que sus competidores "ignoran conductas éticas" para lograr sus propósitos, sostiene el estudio realizado en empresas e industrias con plantillas que van de los 50 a los 500 empleados e ingresos que oscilan entre los 10 y 500 millones de dólares.
"Si bien estas conductas contrarias a la ética -como el cobro de sobornos o retornos- son asociadas con la administración pública, la problemática de la corrupción afecta a todo el entramado social", puntualizó el informe "Corrupción y Fraude en los Negocios" al que Efe tuvo acceso.
La encuesta también advirtió que cuatro de cada diez compañías argentinas reportaron en el último año haber sufrido fraude, "un fenómeno creciente en el actual escenario competitivo".
Gerónimo Timerman, socio de KPMG para el Cono Sur, sostuvo que la percepción de "vulnerabilidad" relevada en Argentina "es consistente con los datos que surgen de las encuestas efectuadas en otros países de la región".
"Los fraudes producidos por empleados de la propia compañía, alcanzarían el 58 por ciento en Brasil, el 46 por ciento en México, el 37 por ciento en los Estados Unidos y el 31 por ciento en Chile", manifestó el consultor.
"En escenarios de crisis de proporciones tales como las que estamos enfrentando actualmente, los responsables de comandar las compañías no pueden desentenderse de un riesgo que no va a disminuir, sino todo lo contrario", indicó Timerman.
En el 62 por ciento de los casos, las empresas no lograron recuperar las pérdidas ocasionadas por las conductas delictivas, mientras que el 31 por ciento de los episodios de fraude detectados fue cometido por la alta gerencia de la compañía, añadió el sondeo.
Para la mayoría de los encuestados, además, los fraudes producidos en Argentina "se descubren accidentalmente", precisó el informe.