El nuevo abogado del español Pablo Ibar, condenado a pena de muerte en 2000 en Florida (EEUU), expresó hoy a Efe su confianza en que un juez anule la condena tras el reconocimiento de que se "violaron sus derechos constitucionales".
La audiencia probatoria en la que el juez estadounidense Jeffrey Levinson escuchará los argumentos de Benjamín Waxman, el nuevo abogado de Ibar, se celebrará el próximo lunes en un tribunal del condado de Broward, al norte de Miami.
"Estoy muy esperanzado", porque "vamos a presentar al juez pruebas de que se violaron los derechos constitucionales" de Ibar durante el juicio, dijo Waxman en una conversación telefónica.
El magistrado examinará en la vista los "nuevos documentos" y pruebas presentados por el letrado, quien llamará además a testificar al abogado de oficio que defendió a Ibar durante el primer proceso y a un equipo británico de expertos en análisis de imágenes.
En el eventual caso de que los argumentos expuestos por Waxman logren su objetivo, el juez debería anular el juicio anterior y ordenar su repetición, "aunque el estado de Florida tiene la facultad de apelar", explicó.
La defensa de Waxman descansa sobre dos ejes: que la defensa jurídica que recibió Ibar, de 36 años, durante el proceso fue "deficiente" y que las pruebas contra de su defendido carecían de fiabilidad.
"El argumento principal que vamos a defender es que el abogado (anterior) del juicio fue incompetente a la hora de presentar testigos y expertos que analizasen las imágenes" borrosas, grabadas por una cámara de vigilancia, que muestran al asesino, explicó.
En ese contexto, Waxman se mostró convencido de que esas imágenes "no eran una base fiable para identificar a nadie", sino que, por el contrario, existen "discrepancias entre la apariencia de Ibar y la de la persona que quedó grabada en el vídeo".
Otro elemento novedoso es la declaración de un supuesto testigo que asegura que en prisión escuchó a otro encarcelado cómo se inculpaba de los asesinatos por los que fue condenado Ibar, aunque Waxman evalúa todavía de qué manera utilizar ese hecho.
Pablo Ibar fue condenado a muerte por los asesinatos en 1994 de Casimir Sucharsky, dueño de un local nocturno, y dos modelos, Sharon Anderson y Marie Anderson, que estaban en su casa, un crimen que fue grabado por cámaras de seguridad.
Ibar, preso desde 1994, se encuentra desde el 2000 en el corredor de la muerte del penal de Raiford, en Starke, ubicado en el extremo norte de Florida.
El Tribunal Supremo de Florida ratificó esta condena el 9 de marzo de 2006.
El abogado criminalista apuntó otro elemento de reflexión: la comparecencia de "un forense en el caso del otro acusado" por el triple asesinato, el mexicoamericano Seth Peñalver, cuya condena a muerte fue anulada tras una apelación al tribunal.
"Él (el forense) dio un tipo de testimonio parecido: que las imágenes del vídeo (de seguridad de la casa) no tenían suficiente fiabilidad para identificar a nadie", aseveró.
Waxman insistió en la mala calidad del vídeo en blanco y negro y la imposibilidad de identificar a nadie "de forma fiable" a partir de una foto fija extraída de éste.
A su juicio, es posible demostrar que el "anterior abogado no hizo las cosas que debería haber hecho" y que hubieran producido un "resultado diferente" en el juicio.
Tanto Ibar, sobrino del boxeador ya fallecido José Manuel Ibar "Urtain", como Peñalver fueron juzgados juntos en un primer juicio que fue declarado nulo. En el segundo, y por separado, fueron condenados a muerte.
¿"Por qué el anterior abogado de Ibar no llamó a testificar a los expertos en análisis de imágenes y rostros que declararon en el caso de Peñalver"?, se preguntó Waxman, quien defendió el derecho de su defendido a un juicio justo y a ser representado por un abogado "eficaz".
Ibar, de padres vascos, siempre ha defendido su inocencia y asegura que, cuando mataron a las tres personas por cuyo asesinato se halla en el corredor de la muerte de Starke, él estaba con su novia puertorriqueña Tanya, hoy su esposa.
El penalista expresó que, en el caso de que el juez rechace la petición de la defensa, entonces apelará "la decisión al Tribunal Supremo de Florida".
Si el tribunal declara el juicio nulo y ordena la celebración de uno nuevo, éste probablemente no se realizará "hasta por lo menos dentro de un año", apuntó.
La vista de apelación se llevará a cabo gracias a los fondos recaudados por la Asociación contra la pena de muerte "Pablo Ibar", que desde 2000 trabaja en apoyo de españoles condenados a muerte en el extranjero.
La actual fase de la apelación de Ibar, que nació en EEUU y tiene la doble nacionalidad, cuenta con un presupuesto de 400.000 dólares.