Grupos de manifestantes siguen hoy por tercer día consecutivo acampados en dos de las principales avenidas de Buenos Aires, una forma de protesta cada vez más frecuente en Argentina, para reclamar planes de vivienda, puestos de trabajo y subidas salariales.
Miembros de organizaciones sociales y políticas bloquean con tiendas de campaña desde el miércoles pasado la avenida Diagonal Norte y la tradicional Avenida de Mayo, frente a la Alcaldía de Buenos Aires y a poco metros de la sede del Gobierno nacional.
Los "acampes", como ya se conoce esta modalidad de protesta, se suman a los "piquetes", habituales desde la crisis que estalló en 2001 y que consisten simplemente en cortar el paso por calles o carreteras, para crear un caos automovilístico en el centro porteño.
En la avenida Diagonal Norte, los manifestantes del Movimiento Popular La Dignidad protestan frente al Ministerio de Espacio Público porteño en reclamo de puestos de trabajo.
En la Avenida de Mayo, integrantes de la misma entidad junto con dirigentes de la organización Aníbal Verón y la Asamblea de Flores piden un incremento salarial y mejores condiciones laborales para los integrantes de las cooperativas contratadas por la Alcaldía porteña.
"El acampe es una medida bastante radical. Es muy duro estar en la calle sin baño, con frío o calor. Pero ya agotamos todos los tipos de protesta y nunca nos dieron respuestas", dijo Cristian Romo, del Movimiento Popular La Dignidad, al diario Clarín.
Sin embargo, portavoces del Gobierno porteño advirtieron de que no abordaran los reclamos de los acampados en tanto no desarmen el campamento de tiendas de campaña y dejen libre el paso.
La semana pasada un grupo de indígenas toba levantó el acampe que habían mantenido durante cuatro meses en una plazoleta de la avenida 9 de Julio, la principal de la ciudad.
Incluso, los indígenas bloquearon durante cinco días la avenida, hasta que el Gobierno nacional propuso crear una comisión para atender sus reclamos de devolución de tierras en la norteña provincia de Formosa.
Esta semana, un grupo de exsoldados también optó por bloquear el cruce de la Avenida de Mayo y la 9 de Julio en reclamo de subsidios, medida que fue depuesta luego de acordar una mesa de diálogo con el Gobierno nacional.
"Rechazamos este tipo de reclamo que perjudica a todos los ciudadanos y también extorsiona al Gobierno", dijo esta semana el ministro argentino del Interior, Florencio Randazzo, luego de reunirse con los manifestantes.