El alcalde de Buenos Aires, Mauricio Macri, aceptó hoy la renuncia de un ex comisario al que hace unas semanas había nombrado jefe de una nueva fuerza policial pese a estar acusado de encubrimiento en el atentado contra una mutualista judía cometido en 1994, con un resultado de 85 muertos.
Macri aseguró en una rueda de prensa que el ex comisario Jorge "Fino" Palacios tuvo "un gesto que lo enaltece" al presentar su dimisión "por razones personales".
"No quiso complicar la gestión de Gobierno", destacó el alcalde de la capital argentina antes de reafirmar las "cualidades humanas y profesionales" del ex comisario, cuya designación había defendido hasta el cansancio.
Mauricio Macri comentó que el nombramiento de Palacios "se politizó demasiado" y pidió a la oposición que "baje el nivel de agresión y colabore" con su Gobierno.
Fuentes del Ejecutivo de Buenos Aires dijeron que Palacios será sustituido por Osvaldo Chamorro, actual subjefe en funciones.
El nombramiento del ex comisario, a comienzos de julio pasado, había desatado una oleada de críticas de legisladores, familiares de las víctimas del atentado contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) y la Justicia.
Todos argumentaron que hubiera sido aconsejable diferir la designación del ex comisario al frente de la nueva policía porteña, que comenzará a funcionar a finales de este año, hasta tanto existiera un pronunciamiento judicial sobre su situación.
Sergio Burstein, miembro de la agrupación Familiares y Amigos de las Víctimas del Atentado a la AMIA, dijo hoy que la renuncia de Palacios "no supone un triunfo" y consideró que "este mal momento se podría haber evitado".
"No se siente que ésta sea una victoria. Nos rodean muchos muertos todavía, 85 personas que aún exigen justicia", destacó en declaraciones a la Agencia Judía de Noticias, con sede en Buenos Aires.
El fiscal de la causa por el ataque contra la AMIA, Alberto Nisman, afirmó en su día que existen "suficientes elementos" para dictar el procesamiento de Palacios, acusado de incumplimiento de los deberes de funcionario público, destrucción de pruebas y omisión de actuar en la persecución y represión de delincuentes.
El ex comisario, quien estuvo a cargo de la oficina de Antiterrorismo de la Policía Federal Argentina, está acusado de encubrir al empresario sirio-argentino Alberto Kanoore Edul, señalado como uno de los responsables del ataque.
El año pasado, Palacios fue indagado por el juez Ariel Lijo, quien está a cargo de la causa que investiga irregularidades en la pesquisa del atentado, cometido el 18 de julio de 1994.
Palacios fue desvinculado en 2004 de la Policía Federal en el marco de la investigación por el secuestro y asesinato del hijo del empresario local Juan Carlos Blumberg.
El ex comisario también fue acusado por la jueza María Servini de Cubría de presunto "homicidio imprudente" por las muertes de cinco manifestantes en la céntrica Plaza de Mayo durante el estallido social que sufrió Argentina a finales de 2001.
El Gobierno de Buenos Aires planea poner en funcionamiento a finales de este año el nuevo cuerpo policial, que estará compuesto por unos 15.000 efectivos para combatir la inseguridad, según anunció recientemente el alcalde Macri.