El alcalde de Quito, Paco Moncayo, dimitió hoy de su cargo, tras más de ocho años al frente del Ayuntamiento de la capital ecuatoriana, para presentarse como candidato a integrar la Asamblea Nacional de Ecuador en la próxima legislatura.
Moncayo, que es el alcalde de Quito que más tiempo ha permanecido en el cargo, será sustituido por el hasta ahora vicealcalde, Andrés Vallejo, hasta que asuma el nuevo burgomaestre, que será elegido en las próximas elecciones generales del 26 de abril.
El concejal quiteño Gonzalo Ortiz, que ahora ocupará el cargo de vicealcalde, dijo a Efe que Moncayo renunció, pese a que muchos sectores sociales de la capital le habían solicitado que se presente para la reelección como alcalde.
También unas últimas encuestas sobre intención de voto en la ciudad le daban una clara ventaja a Moncayo sobre sus posibles rivales a la alcaldía.
Moncayo, un ex general del Ejército ecuatoriano, es considerado en su país como héroe, porque dirigió las operaciones militares durante el conflicto armado con Perú, en 1995, por una disputa limítrofe, cuya solución también fue apoyada por él.
Sin embargo, Moncayo, que también ha sido legislador, se destacó en la gestión municipal al transformar Quito y lograr una reorganización de la ciudad que ha incluido el cambio del centro colonial y las obras de infraestructura necesarias, según Ortiz.
De acuerdo con el ahora vicealcalde, Moncayo logró un récord latinoamericano al dotar de agua potable, en pocos años, al 99 por ciento de los barrios de Quito, y de alcantarillado al 95 por ciento.
Para Ortiz, uno de los mayores logros de Moncayo ha sido la recuperación del casco colonial de Quito, que hasta hace una década, dijo, estaba degradado.
La reconstrucción de edificaciones coloniales, gracias también al apoyo externo, especialmente de la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI), ha permitido devolver a los quiteños la dignidad y el aprecio por su patrimonio cultural, según Ortiz y muchos especialistas en urbanismo.
Quito es Patrimonio Cultural de la Unesco desde 1978 y fue declarada como Capital Iberoamericana de la Cultura en 2003.
La reorganización del comercio informal, la construcción en marcha de una nueva terminal aérea para la capital en un valle aledaño y la puesta en marcha de nuevos sistemas de transporte masivo de pasajeros son, entre otras, las obras impulsadas por Moncayo, relató Ortiz.
Moncayo "ha dicho que hay que dar paso al cambio y a la renovación, pese a que todas las encuestas le daban ventaja, y por eso renunció, para inscribirse como asambleísta nacional", añadió el vicealcalde.