Ambientalistas argentinos cumplen hoy dos años al frente de un bloqueo ininterrumpido en el paso fronterizo que conecta con la ciudad uruguaya de Fray Bentos, el cual -dicen- persistirá "hasta que se vaya" la papelera de la finlandesa Botnia del país vecino.
La Asamblea Ambiental de la ciudad argentina de Gualeguaychú realizará el próximo sábado un encuentro en las inmediaciones del paso para celebrar "la constancia" del corte, que se convirtió en el emblema de la protesta de los activistas, aunque hasta ahora no ha logrado resultados a la vista.
"Estamos en una campaña engañosa de (la empresa de celulosa) Botnia que puede generar confusión, pero nosotros seguimos con la misma coherencia", aseguró a Efe el asambleísta Jorge Fritzler, al ser consultado sobre los alcances del bloqueo.
Las manifestaciones de los asambleístas, iniciadas en 2003, cobraron fuerza cuando el Gobierno de Uruguay autorizó unilateralmente la instalación de la planta de Botnia a la vera del río Uruguay, de administración compartida entre ambos países.
La decisión del Gobierno de Tabaré Vázquez no solo desató un conflicto con el Ejecutivo argentino, sino que además escaló hasta llegar a la Corte Internacional de Justicia de La Haya, donde actualmente se dirime.
La controversia entre Argentina y Uruguay fue alimentada con las protestas encabezadas por los asambleístas de Gualeguaychú, que llevaron adelante en estos años caravanas náuticas, marchas y varios bloqueos en los tres pasos fronterizos que conectan a ambos países.
El conflicto bilateral hizo incluso que Uruguay rechazara recientemente la candidatura del ex presidente argentino Néstor Kirchner (2003-2007) como secretario general de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), lo que fue considerado un "agravio" por Argentina, actualmente gobernada por Cristina Fernández, esposa del ex mandatario.
Portavoces de la Asamblea admiten, sin embargo, que en los últimos tiempos las movilizaciones han perdido convocatoria y apoyo de la opinión pública, aunque reafirman que "la protesta continuará en forma pacífica hasta que se vaya Botnia o exista una propuesta superadora".
La caída de popularidad del corte produjo que algunos asambleístas consideraran la posibilidad de flexibilizar la medida con el paso periódico de ómnibus por el lugar del bloqueo, pero la propuesta fue rechazada durante una votación de la Asamblea.
"El reclamo continuará con fuerza durante mucho tiempo más. Me siento orgulloso por la perseverancia de la Asamblea", señaló José Pouler, otro de los activistas que protestan contra el funcionamiento de Botnia, a la que consideran contaminante.
En este sentido, Fritzler aseguró que la planta de celulosa "genera actualmente la falta de agua" en algunos poblados de Uruguay y "produce fuertes olores" en la zona.
De hecho, la propia Botnia emitió un comunicado esta semana en el que anunció que retomó la producción luego de varios días de inactividad por tareas de manutención y advirtió que la puesta en marcha puede generar "malos olores y ruidos", aunque aclaró que no afectarán "la salud" de la población.
El bloqueo en el puente General San Martín, que une a Gualeguaychú con Fray Bentos, produjo a comienzos de este mes momentos de tensión cuando el abogado Salvador Rosetti Serra, miembro de la Asamblea Rutas Libres, intentó sortear el bloqueo, lo cual fue impedido por los asambleístas.