El canciller boliviano, el aimara David Choquehuanca, reconoció hoy que el Gobierno del presidente Evo Morales, de la misma etnia andina, no supo entender la demanda de los indígenas que marcharon 66 días de la Amazonía a La Paz para exigir que una carretera no atravesara un parque natural.
"Posiblemente los mismos indígenas no hemos entendido, no hemos tenido la capacidad de escuchar el rugir del jaguar de la selva verde de esta marcha indígena. Los indígenas, los del Gobierno, posiblemente todavía no hemos entendido", dijo Choquehuanca.
El ministro cree necesario abrir espacios para que el Ejecutivo y los amazónicos aborden "muchos temas" que quedaron pendientes tras verse forzado Morales a promulgar una ley que prohíbe la construcción de la carretera financiada por Brasil en el Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis).
La vicepresidenta de la Confederación de Pueblos Indígenas del Oriente, Nelly Romero, agradeció que Choquehuanca reconozca "que todavía no se encontró un punto de encuentro" entre Morales y los nativos de las tierras bajas del oriente boliviano.
"No era necesario tomar una represión para acallar una demanda. Se debía abrir un ambiente de diálogo", dijo Romero, aludiendo al ataque de medio millar de policías a los indígenas el 25 de septiembre, que incluso Morales tildó de imperdonable y costó el cargo a dos ministros y otros funcionarios.
Choquehuanca hizo las declaraciones al anunciar el "IV Encuentro Latinoamericano de Gobiernos Locales para Vivir Bien en Territorios Indígenas, Campesinos y Comunidades Interculturales", que se celebrará la próxima semana en La Paz con apoyo de España.
La marcha indígena puso a Morales contra la pared al ser recibida en octubre de manera triunfal por decenas de miles de habitantes de La Paz, tras superar bloqueos de partidarios del presidente, la brutal represión policial y muy adversas condiciones del camino.