El canciller paraguayo, Héctor Lacognata, anunció hoy su renuncia a un cargo de millonaria asignación en la hidroeléctrica paraguayo-brasileña de Itaipú, en medio de críticas y acusaciones de una posible doble remuneración.
El ministro dijo a periodistas que el debate mediático sobre si percibe o no doble salario, algo que prohíbe la Constitución del país, "ha traspasado el debate de la interpretación jurídica y ha entrado en el ámbito político".
Desde hace un año Lacognata es consejero en Itaipú con un sueldo de 59 millones de guaraníes (12.800 dólares) y percibe además 11,3 millones de guaraníes (2.500 dólares) por gastos de representación y diversas bonificaciones como jefe de la diplomacia paraguaya.
El ministro defendió el miércoles ante la Comisión Permanente del Congreso la legalidad de haber optado por el salario más elevado, el de la empresa que gestiona la represa, y que no cobra los 5,2 millones de guaraníes (1.130 dólares) asignados al cargo de canciller.
Lacognata destacó que su designación en Itaipú "respondió a una cuestión coyuntural para equiparar fuerzas en la mesa de negociaciones" debido a que el entonces canciller de Brasil, Celso Amorim, ejercía las mismas funciones en el consejo del vecino país.
"No queremos entrar en un debate de interpretación. Hemos decidido tomar la iniciativa de plantearle al presidente (Fernando) Lugo la designación de un nuevo representante de la Cancillería en Itaipú" de Paraguay, enfatizó el ministro.
La controversia surgió después de que la prensa filtrara datos de que el ministro recibía dinero de las dos instituciones públicas, aunque Lacognata sostuvo que los pagos en la Cancillería son "inherentes al cargo".
El caso motivó la reacción de grupos de la oposición e incluso de algunas formaciones oficiales, que exigieron la devolución del dinero e, incluso, la renuncia de Lacognata, que responde a una de las agrupaciones de izquierda que apoya a Lugo.