El canciller salvadoreño, Hugo Martínez, viajará mañana a Washington para avanzar en los preparativos de la visita del presidente estadounidense, Barack Obama, a El Salvador dentro de una gira que también lo llevará a Brasil y Chile.
Martínez viajará junto a la primera dama salvadoreña, Vanda Pignato, a la capital estadounidense, adonde llegarán en la noche del miércoles, dijo a Efe la secretaria de Comunicaciones de la Cancillería, Jeanette Rivas, y explicó que ambos asistirán el jueves al "Desayuno de oración" organizado por miembros del Congreso.
Señaló que posteriormente está previsto que el ministro de Relaciones Exteriores se reúna con el secretario de Estado adjunto para Latinoamérica, Arturo Valenzuela, para abordar los preparativos de la llegada de Obama.
El canciller declaró a medios locales que trabajarán "lo que podría ser la agenda y la logística de la visita del presidente Obama a San Salvador".
Detalló que entre los temas que están "sobre la mesa" destacan el de seguridad, de lucha contra la pobreza, así como enfrentar los efectos del cambio climático y los fenómenos naturales a través a una agenda de energía limpia.
Citó, igualmente, el asunto migratorio, que describió como "fundamental".
El jefe de la diplomacia salvadoreña anticipó que se puede "ampliar el rango de fechas" previstas para el arribo del gobernante, que estaría entre 19 y 25 de marzo.
Martínez admitió que en el encuentro con Valenzuela se podrá analizar la posibilidad de que los presidentes centroamericanos sean invitados a la cita Funes-Obama, pero aclaró que por el momento están trabajando en una visita bilateral.
"Nosotros somos los anfitriones, pero también queremos ser anfitriones de acuerdo a las expectativas de nuestros invitados", agregó el canciller, al insistir en que la decisión dependerá del Gobierno de EE.UU.
También confirmó la llegada al país entre 12 y el 14 de febrero próximos de una "primera comitiva de avanzada" que visitará los diferentes lugares a los que probablemente acuda Obama.
Durante su estadía, el jefe de la Casa Blanca se reunirá con el presidente salvadoreño, Mauricio Funes, con quien ya se entrevistó en Washington en marzo del año pasado.
Al reaccionar al viaje del mandatario estadounidense, sectores como la Iglesia Católica han pedido que se aborde el tema de la defensa de los derechos de los migrantes y la aprobación en los Estados Unidos de una reforma migratoria integral.
Unos 220.000 salvadoreños que residen en el país norteamericano están cobijados por el beneficio migratorio de Estatus de Protección Temporal (TPS, por su sigla en inglés), que Washington concedió a los nacionales después de dos terremotos que causaron graves daños al país en enero y febrero de 2001.
En Estados Unidos residen, según distintas fuentes, alrededor de 2,5 millones de salvadoreños.