El candidato de Hermanos Musulmanes dice que "no hay marcha atrás" para los comicios


El candidato de los islamistas Hermanos Musulmanes a la Presidencia de Egipto, Mohamed Mursi, considera que las condiciones para las elecciones son "adecuadas" y que "no hay motivos" para aplazarlas, pese a la convulsa situación en el país.


En una entrevista con Efe, Mursi, uno de los favoritos en la carrera presidencial, insistió en que "no hay marcha atrás" para que la Junta Militar entregue el poder el próximo 30 de junio a una autoridad civil elegida en los comicios, cuya primera vuelta está prevista para el 23 y el 24 de mayo.


"Las condiciones para celebrar las elecciones presidenciales son adecuadas y los egipcios pueden vigilar y proteger su derecho de ejercer su papel democrático. No hay motivo ni sentido para el aplazamiento", aseguró el presidente del Partido Libertad y Justicia (PLJ), brazo político de la Hermandad.

 

Las declaraciones de Mursi se producen en un momento de gran tensión tras la muerte de al menos 20 personas hoy en los choques entre manifestantes contra la Junta Militar y "baltaguiya" (agitadores) junto al Ministerio de Defensa, en el barrio cairota de Abasiya.


La inestabilidad en las calles y en la vida política -el Parlamento ha suspendido sus sesiones para forzar la caída del Gobierno- ha llevado a muchos a temer que los generales lo utilicen como pretexto para posponer las elecciones.


Según Mursi, el mariscal Husein Tantaui, jefe de la Junta Militar, se comprometió tras la formación del Parlamento en enero a entregar de inmediato el poder legislativo y a hacer lo mismo con el poder ejecutivo el 30 de junio.

 

Por lo tanto, "cuando Egipto tenga un presidente, este será el comandante supremo de las Fuerzas Armadas. Egipto lo dirigirán su presidente, su Gobierno y su Parlamento", dijo, ante la posibilidad de que el Ejército quiera reservarse un papel político.


En la entrevista en la mansión que Mursi, de 61 años, alquila en el acomodado barrio cairota de Tagamu al Jamis, el presidente del PLJ reveló sus cinco prioridades para los cien primeros días si resulta elegido: "El tráfico, la basura, el precio del pan, la seguridad y la carestía del combustible".


Destacó que los Hermanos Musulmanes han abogado desde la caída de Hosni Mubarak, en febrero de 2011, por un Estado civil, que para ellos significa "un Estado democrático constitucional moderno".

 

"No dividimos a los egipcios por el criterio de musulmanes y no musulmanes, sino en base a la ciudadanía, los derechos y las obligaciones. La división entre islámico y no islámico es inadecuada y no tiene que existir", aseguró.


En esa misma línea, Mursi apostó por mantener intacto el artículo segundo de la Constitución, que consagra la "sharía" como fuente principal de la legislación, aunque se mostró dispuesto a incluir en la Carta Magna el derecho de los fieles de las otras religiones monoteístas a recurrir a sus propias leyes religiosas.


"Queremos que la construcción de las iglesias sea igual a la construcción de las mezquitas, regulada por la ley y no por el deseo del presidente o de cualquier otro", enfatizó, en un discurso moderado y conciliador.

 

También se mostró partidario de que la nueva Carta Magna se redacte lo antes posible, aunque si no es posible hacerlo antes de los comicios estos deberían celebrarse de cualquier forma.


Respecto a la arquitectura política que debe regir el país, Mursi apostó por un "régimen mixto durante el periodo de transición", en el que los poderes se repartan entre el presidente y el Parlamento.


Asimismo, defendió que el presidente sea elegido por un máximo de dos mandatos, y recordó que el Gobierno deberá ser de coalición, ya que el PLJ no goza de la mayoría absoluta en el Parlamento.


Según el líder islamista, las encuestas que maneja su partido hasta el momento le dan la victoria en los comicios, pese a que el sondeo del prestigioso Centro Al Ahram para Estudios Estratégicos solo le concedía ayer un 3 % de los votos.


Mursi fue designado como "candidato reserva" por la poderosa cofradía islámica para las elecciones, en caso de que su primer aspirante, Jairat al Shater, fuese descalificado por la Comisión Electoral, como así sucedió finalmente.


Desde entonces, Mursi, que no goza del mismo carisma que Al Shater, ha sido criticado por la supuesta voracidad de los Hermanos Musulmanes por acaparar todo el poder en el país, después de hacerse con una mayoría casi absoluta en el Parlamento.


Frente a Mursi se perfilan como favoritos el exsecretario general de la Liga Árabe Amro Musa y el islamista moderado Abdelmoneim Abul Futuh, antiguo miembro de los Hermanos Musulmanes.



Enrique Rubio y Mohamed Siali



fecha edicion
old id
815504
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América