Las fiestas de carnaval se pusieron en marcha la pasada noche en Paraguay con los coloridos y bulliciosos desfiles realizados en ciudad de Encarnación, a 370 kilómetros al sur de Asunción, la más tradicional en este tipo de celebraciones.
Miles de personas, muchas de ellas procedentes de la ciudad argentina de Posadas, vecina a Encarnación, capital del departamento sureño de Itapúa, presenciaron la primera de las ocho noches en que se desarrollará el evento.
Cuatro clubes sociales o deportivos, Nacional, 22 de Setiembre, Universal y San Juan, presentaron sus carrozas y comparsas en el "sambódromo", construido cada año especialmente para el efecto en una céntrica avenida de esa ciudad.
Los organizadores anunciaron que el carnaval "encarnaceno" costará este año alrededor de 500.000 dólares y calculan que habrá unos ingresos globales de cuatro millones de dólares por la presencia de turistas.
En las ocho jornadas se esperan más de 50.000 personas de todo el país, además de la ciudad de Posadas.
La fiesta fue abierta por el rey Momo, Ernesto "Papacho" Giménez, de 140 kilos, y a continuación desfilaron las deslumbrantes carrozas con el acompañamiento de ruidosas "batucadas" (manifestación musical con instrumentos de percusión) con ritmos importados de Brasil.
Los carnavales paraguayos se celebran en febrero en gran parte del país y los más populares, después de Encarnación, son los de Villarrica, a 140 kilómetros al este de Asunción, y de Caacupé, a 54 kilómetros de la capital.