La Cámara de Diputados chilena aprobó hoy el proyecto que entrega una financiación permanente para el Transantiago, sistema que en el 2007 sustituyó de manera parcial a la antigua red de autobuses que servía a Santiago, al establecer un subsidio nacional para el transporte público de pasajeros.
La norma permite al Fisco de Chile asumir las deudas contraídas por el sistema de transportes de la capital chilena con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y con el BancoEstado, para paliar el millonario déficit que genera esta política pública.
El proyecto aprobado, fruto de un acuerdo político, surgió tras los graves problemas producidos con la puesta en marcha de este sistema, que reveló importantes deficiencias y errores tanto de diseño como de implementación del proyecto.
Lo anterior derivó en una grave crisis nacional, tanto a nivel social como político, debido al gran número de personas que colapsaba los paraderos y el aumento en los tiempos de espera y traslados.
De hecho, en el primer día de operaciones, en febrero de 2007, sólo salieron cerca de 1.400 autobuses (un 72 por ciento menos de lo proyectado), lo que generó caos en diversos puntos de la capital, a raíz de la ausencia de recorridos.
Tras aprobarse la normativa, el ministro de transportes René Cortázar calificó el pronunciamiento del parlamento como "una muy buena noticia para 15 millones de compatriotas".
Cortázar precisó que con el despacho del proyecto "se da un paso significativo en el desarrollo de las políticas de transportes del país, con la creación para Chile de este subsidio".
La disposición aprobada en votación dividida señala que esos préstamos, por 160 millones de dólares al BancoEstado y por 288 millones de dólares al BID, deberán quedar cancelados al término del primer bimestre del año 2010, "con cargo a los recursos consultados en el programa de servicio de deuda de la partida Tesoro Público".
Asimismo, se aprobó por unanimidad la disposición que establece que "igual procedimiento y dentro del mismo plazo, el Presidente de la República podrá condonar las obligaciones de reembolso de las regiones".
De este modo, el transporte público de Santiago y de regiones tendrán una financiación de 3.460 millones de dólares por los próximos seis años.
Con parte de esos fondos -unos mil millones de dólares- se cubrirán los déficit mensuales del Transantiago hasta que el plan se autofinancie.
La misma cantidad se entregará a regiones para la renovación del parque de microbuses y para proyectos de infraestructura en transportes.
Asimismo, se contemplan recursos para financiar la tarifa escolar tanto en la capital como en todas las regiones del país, de modo que los estudiantes pagarán sólo el 30 por ciento del pasaje del adulto.