La Comisión de Fiscalización Financiera de la Cámara de Diputados de Brasil acordó hoy convocar al expolicía Joao Dias Ferreira para que exponga las acusaciones de corrupción que ha formulado contra el ministro de Deportes, Orlando Silva.
Pese al firme rechazo de la base oficialista, la oposición logró sumar los votos necesarios para citar a Dias Ferreira, quien con sus denuncias ha puesto en aprietos a uno de los responsables por la organización del Mundial de fútbol de 2014 y de los Juegos Olímpicos que se celebrarán en Río de Janeiro en 2016.
Dias Ferreira, quien dejó la Policía Militar para dedicarse a una organización que recibía recursos del Ministerio de Deporte para el desarrollo de un programa social y deportivo, sostiene que Silva está implicado en un supuesto desvío de dinero que le habría costado al Estado unos 40 millones de reales (23 millones de dólares).
Silva, quien este martes compareció ante la misma comisión que ahora ha citado a Dias Ferreira, ha negado todas las acusaciones y dicho que el expolicía actúa por "venganza", pues fue denunciado por fraude por el propio Ministerio de Deporte.
Por esos supuestos fraudes, Dias Ferreira llegó a ser detenido por la policía el año pasado y posteriormente liberado por un juez que le permitió responder al proceso en libertad.
La oposición había pedido convocar a Dias Ferreira este mismo martes, durante la comparecencia de Silva, pero la mayoritaria base oficialista se opuso con el argumento de que el Congreso no podría prestarse para lo que el diputado Paulo Teixeira calificó de "'show político'".
No obstante, la oposición aprovechó el quórum existente hoy, en el inicio de una nueva reunión de la comisión, y logró la mayoría de votos preceptiva para aprobar la convocatoria del acusador que, según dijo el diputado Antonio Carlos Magalhaes Neto, del opositor partido Demócratas (DEM), será escuchado la semana próxima.
Hasta ahora, el Gobierno de la presidenta Dilma Rousseff y la base parlamentaria oficialista han manifestado un firme respaldo a Silva y descalificado a Dias Ferreira, quien no ha mostrado por el momento ninguna prueba concreta contra el ministro.
Silva además ha pedido a todos los organismos jurídicos del Estado y a la Policía Federal que investiguen cada una de las denuncias y ha dicho estar dispuesto a permitir que la justicia analice sus cuentas bancarias y sus llamadas telefónicas.
Rousseff, quien actualmente cumple una gira de trabajo por tres países de África, declaró el pasado martes a la prensa brasileña en Pretoria que, en el caso del ministro de Deporte, trabaja "bajo la presunción de inocencia que debe beneficiar a todo ciudadano".
Silva es el quinto ministro acusado de corrupción desde que la presidenta Rousseff asumió el poder, el pasado 1 de enero.
Desde entonces, diversas sospechas de irregularidades tumbaron a los titulares de la Presidencia, Transportes, Agricultura y Turismo, mientras que el ahora exministro de Defensa Nelson Jobim dimitió por diferencias con el Gobierno.