El Parlamento hondureño ratificó hoy la reforma constitucional que abre la puerta a una consulta para decidir sobre la reelección presidencial como pretendía el ex mandatario Manuel Zelaya cuando fue derrocado en 2009.
La reforma, aprobada el 12 de enero pasado en primera legislatura, fue ratificada por 104 votos a favor, uno más que en esa ocasión, indicó una fuente del Congreso Nacional, de 128 miembros, 71 de ellos del gobernante Partido Nacional.
Los otros 24 diputados votaron en contra o se abstuvieron, añadió, sin precisar sus partidos.
Para entrar en vigor, la reforma debe ser publicada en los próximos días en el diario oficial La Gaceta, explicó.
La enmienda permite convocar el plebiscito y el referéndum sobre los artículos pétreos de la Constitución, entre ellos el que prohíbe la reelección, la que Zelaya, según sus detractores, pretendía mediante la "consulta popular" que iba a celebrar el 28 de junio de 2009, cuando los militares lo derrocaron.
Varios órganos del Estado, desde el propio Congreso y el Ministerio Público hasta la Corte Suprema de Justicia y el Tribunal Supremo Electoral, declararon ilegal la iniciativa de Zelaya por considerar que violentaba la Constitución, pues ésta prohíbe la reelección, y otras leyes.
El presidente hondureño, Porfirio Lobo, ha asegurado que él no busca reelegirse y que su mandato de cuatro años, que empezó el 27 de enero pasado, concluirá en esa fecha de 2014, pero en varias ocasiones ha señalado que Zelaya "sí se quería quedar".
El propio Zelaya y sus seguidores en Honduras se han mostrado divididos sobre la reforma.
Zelaya tildó la enmienda de "correcta", en unas declaraciones que hizo a la cadena de televisión Telesur el 13 de enero, mientras que el Frente Nacional de Resistencia Popular señaló ese mismo día en Tegucigalpa que las reformas "no tienen ninguna razón de ser porque las aprobaron los mismos que dieron el golpe de Estado" en 2009.
La enmienda, en otros sectores, provocó polémicas entre quienes la ven como inconstitucional y peligrosa para la estabilidad del país y aquellos que la respaldan porque permitirá a los hondureños pronunciarse sin restricciones sobre cualquier asunto.
En cumplimiento del mecanismo constitucional, que obliga a debatir en dos legislaturas las enmiendas a la Carta Magna, la reforma fue aprobada el 12 de enero, antes de que terminara oficialmente el período de 2010, y ha sido ratificada en el que se instaló el 25 de ese mes.
Sin embargo, una eventual reelección presidencial sólo será posible a partir de las elecciones de 2017 pues, según el texto ratificado, si se convocara una consulta para aprobarla, ésta deberá celebrarse simultáneamente con los comicios generales y los próximos son en 2013.