El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas expresó hoy su apoyo a la propuesta de aumentar las tropas de la Misión de Paz de la Unión Africana para Somalia (AMISOM) en apoyo del Gobierno de ese país.
"Un montón de Estados miembros han expresado su apoyo (a la propuesta) y creo que no he oído a ninguno de ellos oponerse al aumento del límite (de tropas) hasta los 12.000", aseguró hoy al final de la reunión mantenida por el Consejo su presidente de turno, el embajador británico Mark Lyall Grant.
El diplomático, cuyo mandato de presidente del Consejo concluye hoy, se refirió así a la petición la Unión Africana (UA) de que la ONU apruebe urgentemente el envío de otros 4.000 soldados para la AMISOM.
La organización panafricana asegura tener ya listos esos 4.000 soldados y está a la espera de la aprobación por parte de la ONU para desplegarlos en Somalia.
El número original de soldados que integran la AMISOM era 8.000 y la ONU indicó que estaba estudiando la posibilidad de aumentar el contingente de paz a 12.000 soldados.
El pasado 15 de octubre, el Consejo de Paz y Seguridad de la UA aprobó la propuesta de aumentar la AMISOM hasta un máximo de 20.000 efectivos, pero cualquier despliegue militar adicional en el convulsionado país del Cuerno de África debe ser autorizado por la ONU.
Durante la reunión mantenida hoy por el Consejo de Seguridad, sus quince Estados miembros escucharon las observaciones sobre la situación de Somalia del enviado especial de la ONU para ese país, Augustine Mahiga, así como de la secretaria general adjunta de Naciones Unidas, Susana Malcorra.
"Los miembros del Consejo reafirmaron su pleno apoyo al proceso de paz de Yibuti y del Gobierno Federal de Transición (TFG), al que instaron a permanecer unido y redoblar sus esfuerzos en la reconciliación y la realización de las tareas pendientes de transición, en particular, el proceso de elaboración de una constitución", apuntó el embajador británico.
Añadió que los miembros del Consejo reiteraron su agradecimiento por el compromiso de las tropas por parte de los Gobiernos de Burundi y Uganda a la AMISOM, que "sigue desempeñando un papel vital en el apoyo al proceso político en Somalia".
Además, debatieron las propuestas formuladas por la Unión Africana para la AMISOM y exhortaron a la comunidad internacional a movilizar recursos a fin de fortalecer las capacidades operativas de esa misión, al tiempo que acordaron centrar sus esfuerzos en la renovación de su mandato.
Sobre la posibilidad de que la AMISOM sea responsable de la muerte de civiles en los recientes enfrentamientos entre sus tropas y la milicia radical islámica somalí de Al Shabab, el presidente de turno del Consejo señaló que "todo el mundo es muy consciente de la deuda que la comunidad internacional tiene con Uganda y Burundi por su labor en la AMISOM".
"Es evidente que es una situación difícil. La Unión Africana ha hecho propuestas para el fortalecimiento de la AMISOM y eso es algo que el Consejo de Seguridad va a estudiar en las próximas semanas", añadió.
Somalia carece de un Gobierno efectivo desde 1991, cuando fue derrocado el dictador Siad Barre y el territorio quedó repartido entre los líderes de los clanes tribales, conocidos como "señores de la guerra", milicias integristas islámicas y, en algunas zonas, bandas de delincuentes comunes.
Los grupos islamistas que luchan contra el Gobierno Federal de Transición (TFG) entre los que destacan Al Shabab y Hezb al-Islam, ambos vinculados a Al Qaeda, tienen bajo su control gran parte de Somalia, incluida casi toda Mogadiscio, la capital del país, y quieren imponer una versión estricta de la ley islámica "sharia".