El Consejo de Seguridad de la ONU amenazó hoy con imponer sanciones al gobernante marfileño Laurent Gbagbo si persiste en su negativa a ceder el poder al opositor Alassane Ouattara, confirmado como jefe de Estado del país por la Unión Africana (UA).
El embajador de China, Li Baodong, presidente de turno del máximo órgano de seguridad internacional, señaló en un comunicado de prensa que sus 15 miembros celebran la decisión del organismo regional de confirmar a Ouattara como el vencedor de las pasadas elecciones de noviembre.
"Además, afirman su disposición a imponer medidas, incluidas sanciones a particulares, contra las partes que obstruyan los intentos de una resolución rápida y pacífica de la crisis", dijo Baodong a la salida de una reunión del Consejo de Seguridad.
Las sanciones también se podrían imponer a quienes impidan la labor de la misión de la ONU en el país (ONUCI) y de las tropas francesas que las apoyan, o cometan violaciones de los derechos humanos, agregó.
El presidente del Consejo de Seguridad de la ONU también reafirmó el respaldo del organismo a los esfuerzos de la UA y la Comunidad Económica de los Estados de África Occidental (CEDEAO) para resolver la situación "de manera que se preserve la democracia y la paz".
Ouattara fue confirmado el jueves como jefe del Estado de Costa de Marfil en una reunión presidencial del Consejo de Paz y Seguridad de la Unión Africana (UA) en Addis Abeba, pese al rechazo de los representantes de Gbagbo.
El organismo regional ha concedido dos semanas a las partes en conflicto para que negocien una salida a la crisis y amenazó con "tomar todas las medidas necesarias" para solucionar la crisis.
Tras los comicios presidenciales del pasado noviembre, la Comisión Electoral marfileña dio la victoria a Ouattara, resultado certificado por Naciones Unidas.
Gbagbo, que lleva diez años en la presidencia, no aceptó el escrutinio y recurrió al Consejo Constitucional, formado por sus seguidores, que anuló casi un millón de votos de zonas donde Ouattara tiene amplia mayoría y le proclamó ganador, lo que fue rechazado tajantemente por la comunidad internacional.