El Consejo de Seguridad de la ONU pidió hoy al Gobierno de Sudán y al principal grupo rebelde en Darfur, el Movimiento de la Justicia y la Igualdad (MJI), que implementen con rapidez el acuerdo que firmaron el pasado martes en Qatar.
En una declaración leída por su presidente de turno, el embajador francés Gerard Araud, el máximo órgano también expresa su satisfacción por el pacto firmado por las dos partes para poner fin al conflicto en la región sudanesa.
"Los miembros del Consejo de Seguridad instan a las partes a proceder con prontitud a la implementación del acuerdo en su totalidad, como un paso importante hacia la paz en Darfur", señaló el escrito leído a la prensa por el representante diplomático francés.
Asimismo, los 15 países que integran el Consejo piden a otras facciones rebeldes que se sumen al proceso de paz y ratifiquen el acuerdo firmado el 23 de febrero.
La declaración también reconoce la labor de mediación realizada por el emir de Qatar, Hamad Bin Jalifa al Zani, así como la del enviado de la ONU y la Unión Africana (UA), Djibril Bassolé, además del papel desempeñado en el proceso por el presidente chadiano Idriss Debi.
Tras leer el documento, Araud valoró el acuerdo firmado en la capital qatarí, Doha, como "un paso sustancial para detener la matanza" en Darfur.
"Ahora, hay que ser prudente. Se debe implementar el acuerdo, y para ayudar a ello Qatar ha decidido financiar programas de desarrollo en Darfur, porque sabemos que sin desarrollo no hay paz", advirtió.
El embajador francés observó que el acuerdo marco firmado el pasado martes debe de ser seguido en marzo por otro definitivo y la celebración de elecciones generales en abril.
El presidente de Sudán, Omar Hasan al Bashir, afirmó el miércoles en un mitin en Al Fasher, la mayor ciudad de Darfur, que la guerra en esta región ha concluido tras la firma del acuerdo con los rebeldes del MJI.
Al Bashir dijo que ahora queda pendiente la batalla de la reconstrucción y el desarrollo de la región, y manifestó su deseo de que el líder del MJI, Ibrahim Jalil, exiliado en Chad, retorne a Sudán.
Los distintos grupos rebeldes de Darfur llevan negociando un acuerdo de paz con Jartum desde agosto de 2004, para poner fin al conflicto armado que comenzó un año antes en protesta por la pobreza y la marginación que sufrían los habitantes de esta región.
La guerra ha causado unos 300.000 muertos y unos 2,7 millones de personas tuvieron que abandonar sus comunidades de origen, según datos de la ONU.