El contralor General de Chile, Ramiro Mendoza, hizo un llamado hoy a los parlamentarios para que las denuncias que realicen sobre corrupción y otros temas "sean serias" de cara al periodo electoral que vivirá este país en diciembre próximo.
"Hacemos un llamado a que las denuncias que nos efectúen sean serias, fundadas y oportunas, debido a que la proliferación de requerimientos, a veces sin sustento, dañan nuestra convivencia", enfatizó el contralor ante la presencia de la presidenta Michelle Bachelet y otras autoridades que llegaron hasta el edificio de la Contraloría.
Al dar a conocer su tercera cuenta pública anual Mendoza sostuvo que esas situaciones distraen recursos a tareas no esenciales "e involucran a esta institución en cuestiones en las cuales no corresponde que intervenga, toda vez que debe respetarse su carácter de órgano técnico y debe mantenerse al margen de las contiendas políticas".
Recordó que por ley la Contraloría debe dar prioridad a las solicitudes de los legisladores.
Ramiro Mendoza solicitó también que el aumento del gasto fiscal "incorpore el costo de control del mismo" para evitar la instalación efectiva del "flagelo de la corrupción" en el país.
Detalló la labor efectuada por su repartición en el año 2008 y se declaró seguro de que: "estamos a tiempo para evitar la instalación efectiva del flagelo de la corrupción administrativa mediante el funcionamiento concreto de todas las instituciones competentes", más allá de lo que indiquen las encuestas de opinión.
En ese sentido, dijo que es fundamental la "promoción de las buenas prácticas" y que "todo incremento del gasto público incorpore el costo de control del mismo", en una administración "que sigue estructurada bajo los modelos de administración borbónica de mediados del siglo XIX".
"Ello puede favorecer a la ocurrencia y facilitación de aprovechamientos impropios", enfatizó.
Mendoza expresó su convicción de que "en muchas ocasiones no se necesitan nuevas leyes ni más organismos dedicados a combatir la corrupción, sino que se requiere una actuación coordinada y decidida de las instituciones que han sido dotadas, precisamente, de las competencias necesarias por el ordenamiento jurídico para prevenir, fiscalizar y reprimir conductas que atentan contra la ética pública".
Según el contralor, solo de esta forma se logrará recuperar la confianza de la ciudadanía en las instituciones del Estado y sus funcionarios.
Terminada la cuenta pública anual del contralor General, la presidenta Bachelet aseguró a los periodistas que la mayoría de los funcionarios estatales son "honestos" y que sin duda "hay excepciones" pero, a su juicio, "son los menos".
Frente a los casos de corrupción, Bachelet sostuvo: "tenemos que poner nuestro foco de atención para diseñar formas inteligentes de detección y, por cierto, para sancionar drásticamente".
Afirmó que la cuenta anual del ente fiscalizador "es un buen ejemplo de cómo todos nos sometemos a la ley, al escrutinio público, los que gobernamos y los que controlan a los gobernantes, igualmente responsables todos ante el supremo juez de la democracia que son, en definitiva, los ciudadanos".