El desconocimiento marca las primeras elecciones de comunas en Buenos Aires


El electorado de Buenos Aires votará el próximo domingo, por primera vez y sin estar bien informado, a representantes comunales para poner en marcha una nueva estructura que, a imitación de ciudades como París, promueve una mayor participación ciudadana en la toma de decisiones.


Simultáneamente al alcalde y los legisladores, los porteños elegirán un total de siete representantes para cada una de las quince comunas en las que estará dividida la ciudad a partir del 10 de diciembre, cuando entre en vigor la nueva estructura.


"La descentralización de una ciudad tan grande como lo es Buenos Aires va a permitir al ciudadano recurrir a su comuna ante sus problemas concretos y votar un presupuesto participativo de acuerdo a las prioridades de cada comuna", dijo a Efe Anahí Cordero, candidata a legisladora por Proyecto Sur.

 

Estas unidades de gestión por barrio serán sedes descentralizadas, con tareas administrativas, de control y manejo de presupuesto, lo que implicará para el Gobierno central de la ciudad la cesión de ciertas facultades y recursos.


Tal vez por esta última razón, la elección de los comuneros se ha prorrogado más allá de lo establecido por la Constitución de la ciudad, de 1994, que estableció la creación de las comunas y fijó las características de este nuevo sistema que fue aprobado en 2005.


Esa norma establecía que los comicios debían realizarse antes de junio de 2007, pero la convocatoria a elección no se concretó hasta el 2009, después de que un grupo de vecinos presentara un querella judicial para exigir el cumplimiento de la ley.

 

"Hubo una falta de voluntad política basada en el temor a un proceso de descentralización del poder", señaló a Efe Raúl Sánchez, candidato del kirchnerista Frente para la Victoria para la comuna que integran los barrios de Almagro y Boedo.


Un 5 por ciento del presupuesto total de la ciudad, que este año asciende a 27.000 millones de pesos (casi 6.600 millones de dólares), será repartido entre las comunas de acuerdo a la cantidad de habitantes y ciertos índices socio-económicos.


Cada junta comunal discutirá a qué se aplicarán esos fondos de acuerdo a las necesidades y la identidad de cada barrio.

 

Además, habrá un consejo comunal, formado por organizaciones y vecinos independientes, que funcionará como órgano consultivo de cada junta comunal.


"El concepto es muy bueno y muy positivo y creo que hay que explotarlo al máximo, pero para ello lo que hace falta es conocerlo mejor, hay un déficit muy grande por parte del Gobierno de la ciudad de comunicar adecuadamente esto", dijo a Efe Hernán Charosky, director ejecutivo de la organización no gubernamental Poder Ciudadano.


Según un sondeo que realizó hace pocos días la Defensoría del Pueblo de la Ciudad, el 82 por ciento de los encuestados no sabe qué son las comunas, un tercio nunca oyó hablar de ellas y un 62 por ciento no sabe en qué comuna vive.

 

Según Cordero, el Ejecutivo debía hacer una amplia campaña de información sobre las comunas, pero la publicidad resultó "insuficiente" y "la gente no tiene la menor idea de qué se va a votar".


Cuando el sistema de comunas aún no se ha puesto en marcha, el alcalde de Buenos Aires, el conservador Mauricio Macri, que aspira a la reelección, ya plantea cambiarlo.


El mes pasado, Macri envió a la Legislatura un proyecto para modificar la ley de comunas que implica un recorte de las facultades y del presupuesto de éstas y la eliminación de los salarios para los miembros de las juntas, a excepción de su presidente.


La oposición ya ha adelantado que votará en contra de esta iniciativa, para la que se necesitan dos tercios de los votos de la Legislatura.



Por Natalia Kidd



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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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