El drama de la violación carnal


"Yo tenía ocho años cuando ese hombre se me subió encima, me agarró las manos, me amenazó con un puñal y me dijo que si gritaba me mataría. Abusó de mí, ¡cómo olvidarlo"...!
Así se expresó una mujer de 30 años, residente en una comunidad del distrito de Barú en Chiriquí, quien narró a El Panamá América aquel episodio atroz de su vida cuando un desalmado la tomó a la fuerza y la violó carnalmente. Sin embargo, lo más desgarrador del testimonio apenas empezaba. Y es que en nuestra entrevistada la historia se repitió.
Su madre fue atacada cuando ella era muy pequeña, por seis hombres en su propia casa. La agarraron, la golpearon y a garrotazos en la espalda, la mataron. Una vez huérfana se fue a vivir con su tía, pero aquel lugar en vez de ser un hogar, se convirtió en el infierno mismo.
Después de innumerables circunstancias terminó viviendo en Panamá, donde un hombre, "sin alma y sin piedad abusó de mí". "El dolor era insoportable, era como si algo se desgarraba dentro de mi cuerpo", recuerda colmada en lágrimas, después de más de 20 años. Cuando creyó que las profundas heridas físicas y psicológicas que provocó el suceso habían sanado, "Lilia" (nombre ficticio de nuestra fuente), estableció un hogar y concibió tres niños.
"Una noche yo estaba sola en mi casa con mis tres hijos; mi marido estaba hospitalizado. De pronto se introdujo un hombre a mi casa, me amenazó con un puñal y me obligó a entrar a una de las habitaciones", reveló.
Luego de una pausa, prosigue, "mis niños jugaban afuera cuando este hombre, a quien conocí del lugar donde vivía anteriormente, me tiró a la cama, me desnudó y me violó".
Las denuncias fueron puestas, pero poco se ha hecho al respecto, mencionó, en medio de la consternación al recordar aquel trauma de su vida.
La violación carnal es definida como la situación en la que una persona es agredida sexualmente. Se utiliza la fuerza o la violencia para conseguir el coito; es decir, la penetración de cualquier orificio natural, llámese vagina, boca o ano, con el miembro viril (pene) o cualquier otro objeto.
De acuerdo con informaciones proporcionadas por la oficina de Medicatura Forense en la provincia de Chiriquí, los delitos contra el pudor y la libertad sexual van en aumento. Las estadísticas muestran que durante el año 2000 se registraron 515 casos, de los cuales nueve corresponden a violaciones carnales.
En el 2001 las cifras aumentaron significativamente a 642 casos, de los cuales 44 equivalen a violaciones carnales y en lo que va del 2002, 101 casos han sido reportados y uno de éstos es de violación.
El doctor Hugo Moreno, del Departamento de Medicatura Forense, explicó que este departamento es el encargado de realizar los exámenes para comprobar si efectivamente hubo abuso. Allí se recibe un promedio anual de 300 a 350 referencias, en las que además de violación carnal, se incluyen estupro, abusos deshonestos y la verificación de la virginidad.
De éstos, indicó, un porcentaje mayoritario corresponde a violaciones carnales, principalmente en mujeres, aunque se dan ocasionalmente en hombres. Sin embargo, uno de los contratiempos es que muchas veces la víctima se desprende del material que permite verificar el caso.
Siendo así, las probabilidades de comprobación son pocas, porque se pierden evidencias y muchas veces no se puede corroborar la violación. Explicó que un examen ginecológico que permita la comprobación tarda aproximadamente una hora y media y requiere hacer una evaluación de desnudez completa para inspeccionar toda la anatomía. Los resultados son entregados en aproximadamente una semana.
A pesar de las huellas imborrables que deja una violación, son pocos los casos en que las víctimas presentan golpes físicos, pues según las investigaciones, cuando se presentan esas acciones los perjudicados acceden porque sus vidas peligran.
Silvia Brenes de Bandero, médico forense auxiliar del Instituto de Medicina Legal de David, señaló que las denuncias se reciben en las fiscalías o personerías de turno.
En el caso específico de los hombres, se determina si hay lesiones en los genitales externos o lesiones a nivel del área anal por penetración del órgano viril o cualquier otro objeto.
  • Intento de violación

  • Violación

  • No desflorada: virgen

  • Reciente data: el hecho ocurrió antes de nueve días

  • Vieja data: después de 10 días. En el caso de los hombres principalmente y también mujeres, se realizan el de sodomía, que son los exámenes anales.


El fiscal segundo superior del tercer distrito judicial, Fernando Fabián Gutiérrez, subrayó que las investigaciones muestran como constante, el que los agresores generalmente son del entorno familiar (hermano, primo, padrastro, tío) o amistad de la víctima, (amigo o novio). Es poco común que la persona desconozca a su agresor.
Existen casos donde se encuentran vinculadas personas de un mismo sexo, o sea, hombres con hombres, los que se dan con mayor regularidad entre menores de edad, jóvenes de 17 contra niños de 13, así como también se dan entre mayores de edad contra adolescentes.
Durante el año 2000, la fiscalía encargada de atender esos delitos recibió mensualmente un aproximado de 39 casos, los que finalmente lograron sumar unos 468. Gutiérrez aclaró que esa cifra sólo incluye los que se denuncian, pues es un delito que causa un grave sentimiento de vergüenza y hay quienes prefieren no denunciarlo.
La violación va más allá de la relación directa con menores. Y es que en Chiriquí existen casos en los que una madre es obligada, inclusive por su propio ex compañero, a que mantenga relaciones sexuales con ellos, utilizando amenazas peligrosas contra sus familiares, lo cual es igualmente considerado un delito porque se está procediendo en contra de su voluntad.
Apuntó que esta clase de delitos se ha convertido en rutinario en el Ministerio Público, donde está clasificado como el quinto en incidencias, después de los que se relacionan con ilícitos contra el patrimonio, el orden familiar, la integridad, entre otros.
Distritos como Barú, Bugaba, Boquete, Dolega, David centro y un caso especial en el Oriente de la provincia, son los más afectados por este tipo de situaciones. La comarca Ngöbe Buglé es considerada como un elemento especial. Allá las menores de edad, una vez llegan a la pubertad, por lo que exige su cultura, son aptas para iniciar una relación sexual, inclusive con personas mayores.
Según Aldemaro Atencio, personero segundo del distrito de Barú, en el Código Penal el tema fue reformado, ya que la pena era bastante baja: tres años como mínimo y 10 años de prisión como máximo. De acuerdo con el código, son cuatro las formas de establecer sanciones en casos de violaciones carnales.
La primera es cuando se use violencia o intimidación en la víctima. Cuando la persona ofendida se hallare privada de razón o de sentido, o cuando por enfermedad física o mental o cualquier otra causa que no se pueda resistir.
Otro de los hechos que son investigados y que también puede sancionar el código es cuando la víctima se encuentra detenida. El último de los casos es con personas de uno u otro sexo que no hubiera cumplido los 14 años.
Como violación carnal se establece también ahora el coito con una menor de 14 años, aunque sea con aprobación de la joven. Por su parte, el director del Centro Penitenciario de David, Rodrigo Rodríguez, indicó que en el ámbito de las corregidurías, existe gran cantidad de casos que por no poder comprobárseles la implicación a los acusados, éstos son puestos en libertad.
Coincidió en que en la provincia de Chiriquí las estadísticas determinan que los casos vinculados a la violación de libertad sexual y afines, han aumentado registrándose de uno a dos por día, los que generalmente se presentan de mayores de edad en contra de menores, de hombres hacia mujeres y, en casos ocasionales, en personas del mismo sexo.
Lo cierto es que de una u otra forma lo recomendable es poner al descubierto a aquéllos que se atreven a atentar contra la integridad de una persona. Sólo así se impondrán sanciones realmente ejemplares.
En las investigaciones que adelanta al Ministerio Público en el área Oeste sobre violaciones, destacan los distritos de La Chorrera y Arraiján, cuyos casos más comunes son los que se conocen como "violación técnica", es decir, cuando un adulto sostiene relaciones sexuales con un menor o una menor de 14 años.
222Se han dado casos en que una persona es violada en distintas ocasiones. También hay víctimas del sexo masculino, tanto en Chiriquí como en el área Oeste.
Aunque el fiscal Sofanor Espinoza no especificó una cantidad exacta de violaciones, fue claro al señalar que en estos cuatro primeros meses del presente año podrían registrarse más de 25 casos, en ambos sexos.
De éstos se han reportado tres en que las víctimas son varones, generalmente niños. El resto, en su mayoría, son mujeres y jóvenes menores de 14 años, que a temprana edad empezaron a tener relaciones con adultos.
Son muchos los casos señalados en el sector Oeste en que los victimarios son tíos, padrastros, hermanos, primos e incluso padres y abuelos, sin embargo, a diferencia de lo registrado en la provincia de Chiriquí, el fiscal informó que el mayor porcentaje lo constituyen personas que no tienen ningún tipo de relación parental con la víctima.
De acuerdo con Espinoza, en muchos de estos casos ya se han dado condenas. Otros, que se han tramitado en el mes de abril, posiblemente estén culminando con una sentencia el mes de noviembre, dando tiempo a que se programe una audiencia preliminar, una ordinaria y el juez pueda dictar una sentencia del caso, si se encuentra culpable al sindicado.
Según el fiscal, existe una tendencia creciente en cuanto a los casos de violación, lo cual pudiera atribuirse a la poca educación o confianza que los jóvenes les tienen a los padres y el temor de éstos a hablar de temas de sexualidad.
Entre los casos más conocidos en el sector, se incluye el de un profesor de un colegio de La Chorrera, que ya fue remitido al Tribunal.
El docente fue acusado y el Ministerio Público solicitó su encausamiento criminal por el delito de estupro, ya que la joven hizo señalamientos directos contra el educador.
Asimismo, en el distrito de Chame, un profesor mantenía relaciones sexuales con una menor de 14 años, pero en este caso la propia afectada no quiso formular cargos, engrosando lo que se conoce como la "cifra oscura".
La directora regional de Educación en el área oeste, Miriam de Aguilar, exhortó a los niños y niñas a cuidarse, evitando ser enredados en una relación con mayores de edad y, sobre todo, mantener una buena comunicación con sus padres.
Por su parte, Luris Herrera, quien cuenta con 18 años al servicio de colegiales en La Chorrera, admitió tener conocimiento del caso de una violación donde el victimario, un conductor, está preso.
Basándose en sus años de experiencia, "Bellita", considera que gran parte de la responsabilidad en estos casos la tienen los padres de familia que se dejan manipular de los hijos, quienes escogen el busito que más les gusta, sin tomar precauciones sobre quién es el conductor.
Actualmente el Ministerio de Salud, al igual que otras instituciones como la Asociación para el Planeamiento de la Familia y el Ministerio de la Familia, ofrecen programas dirigidos a los adolescentes, donde se imparten conocimientos acerca de la sexualidad para evitar violaciones y embarazos no deseados, por la falta de experiencia.

contra el pudor y la libertad sexual
Mes200020012002
Enero

36

24

61

Febrero

54

57

-

Marzo

62

48

----

Abril

20

73

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Mayo

55

57

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Junio

36

71

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Julio

35

66

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Agosto

33

27

---

Septiembre

53

66

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Octubre

50

58

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Noviembre

36

36

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Diciembre

45

59

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En la provincia de Chiriquí
Año200020012002
Enero

-

1

Febrero

1

Marzo

2

abril

-

3

Mayo

-

8

Junio

2

1

Julio

-

12

Agosto

4

5

Septiembre

-

7

Octubre

-

3

Noviembre

Diciembre

-

5


fecha edicion
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85031
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América