El sorpresivo triunfo oficialista en las elecciones de la provincia argentina de Catamarca (norte) y su ajustada derrota en Chubut (sur) tras la visita a esos territorios de la presidenta, Cristina Fernández, entusiasma al Gobierno con miras a los comicios generales de octubre próximo.
El oficialismo se apuró a definir como "efecto Cristina" al salto en las encuestas que dieron en ambos distritos los candidatos del Gobierno luego de las visitas de la mandataria, quien aún mantiene el suspenso sobre su postulación a la reelección.
El peronista Frente para la Victoria que lidera Fernández se anotó el primer punto en Catamarca en las elecciones del pasado 13 de marzo, cuando logró arrebatarle la gobernación al opositor Frente Cívico y Social, que regentaba ese distrito desde hace 20 años.
Este domingo, la oposición al Ejecutivo argentino retuvo la gobernación de la provincia de Chubut con una ventaja de apenas 0,59 puntos porcentuales sobre el candidato oficialista, según datos de la Junta Electoral divulgados hoy.
Hace unas semanas, las encuestas preveían una rotunda derrota del candidato de Fernández a gobernar Chubut, en manos del Peronismo Federal, fracción que disputa al Frente para la Victoria el predominio en las filas del Partido Justicialista (peronista).
El peronista "federal" Martín Buzzi obtuvo el 37,78 por ciento de los votos frente al 37,19 por ciento a favor del oficialista Carlos Eliceche, cuya intención de voto creció vertiginosamente luego de la visita de Fernández a Chubut, a mediados de mes, y del triunfo del FPV en Catamarca.
Incluso, la victoria por pequeño margen de Buzzi (1.500 votos) pueden complicar las aspiraciones del gobernador saliente de Chubut, Mario Das Neves, para presentarse como candidato a la presidencia el próximo 23 de octubre de la mano del Peronismo Federal.
"Hay triunfos que son derrotas...", escribió hoy en su cuenta de Twitter el canciller argentino, Héctor Timerman, en momentos en que los dirigentes del Peronismo Federal hacen cuentas para determinar quien ostentará la candidatura a la jefatura del Estado.
Para el ministro del Interior, Florencio Randazzo, "Das Neves no se debería presentar a las internas (del Peronismo Federal) cuando casi no pudo retener su provincia".
El gobernador saliente de Chubut "dijo que nos ganaba por 30 puntos de diferencia; sí, 30 puntos de sutura", ironizó a su vez el jefe del Gabinete, Aníbal Fernández.
El propio Das Neves había asegurado antes de las elecciones que se bajaría de la pelea por la candidatura presidencial si perdía su candidato (Buzzi), pero el reñido resultado conocido en la madrugada de hoy parece no haberlo hecho retroceder en sus intenciones.
"En la política se gana y se pierde por un voto. Cuando se gana hay que continuar" el camino, aseguró hoy Das Neves a la televisión local.
Sin embargo, admitió que habrá que hacer un replanteo en el Peronismo Federal de cara a las internas del próximo 3 de abril, donde debería competir con el ex presidente Eduardo Duhalde (2002-2003) y el gobernador de la provincia de San Luis (centro), Alberto Rodríguez Saá.
Das Neves defendió además la transparencia del escrutinio, mientras el oficialismo denunció que hubo fraude y confirmó que pedirá un nuevo recuento de votos.
Aníbal Fernández dijo que el Gobierno tiene "todas las dudas del mundo" sobre el resultado de estas elecciones. Además, el jefe del gabinete consideró "imperioso revisar cada uno de los casos" para que se "garantice" la transparencia del escrutinio.
"No damos nada por finalizado. Esto no cierra en el día de hoy. Hasta tanto se esclarezca desde el primer al último voto", manifestó Eliceche en referencia a que hay unos 3.000 votos impugnados.
Con media docena de elecciones provinciales previas a las de octubre, en el oficialismo dan por hecho que Cristina Fernández será candidata a la reelección a la luz de los sondeos, que la dan como favorita, y del efecto que desató sus visitas a Catamarca y Chubut antes de que esos distritos acudieran a las urnas.