El Consejo de Ministros peruano instaló hoy las dos comisiones que se encargarán de impulsar y revisar el proceso de formalización de la pequeña minería en Perú, actividad que ha protagonizado huelgas y protestas en los últimos meses.
La creación de estas dos comisiones, la primera de las cuales deberá elaborar un Plan Nacional para la formalización de la actividad y la segunda encargada de revisar un decreto de urgencia cuestionado por los informales, se acordó durante las negociaciones para que los mineros levantaran sus medidas de fuerza.
A principios de abril los mineros de la región selvática de Madre de Dios, principal foco de la extracción artesanal de oro en el país, iniciaron una huelga indefinida que se saldó con seis muertos en enfrentamientos con la policía.
Tras cuatro días de huelga los mineros aceptaron levantar la medida de fuerza luego de que el primer ministro Javier Velásquez prometiera la instalación de las dos comisiones.
Precisamente, fue el propio Velásquez quien hoy anunció la instalación de las comisiones, que estarán conformadas por representantes del Ejecutivo y de los mineros informales.
"Esperemos que estas comisiones puedan cumplir rápidamente con sus objetivos propuestos", señaló el ministro, quien se mostró esperanzado en que se podrá alcanzar una propuesta que solucione el problema de la pequeña minería, también conocido como "artesanal", en el país suramericano.
"No pretendemos quitar una fuente de trabajo a los mineros artesanales, sólo queremos ordenar esta actividad", agregó.
En Perú, la minería informal mueve unos 600 millones de dólares anuales, produce unas 20 toneladas anuales de oro en distintos puntos del país y emplea a un mínimo de 40.000 personas, aunque esta cifra puede llegar a 100.000.
La minería formal, por su parte, aporta más del 40 por ciento de la economía en un país que es el quinto productor mundial de oro y que ve cómo la cotización de este metal se ha multiplicado por cuatro en diez años.