El presidente peruano, Alan García, ha pedido facultades legislativas para modificar una serie de normas que sancionan el terrorismo y el narcotráfico, así como la intervención de las Fuerzas Armadas en el combate de esos delitos, se informó hoy en Lima.
El poder Ejecutivo envió un proyecto de ley al Parlamento para poder legislar durante 60 días, con el objeto de elaborar una serie de propuestas en legislación penal, administrativa y conexa en materia de terrorismo y tráfico ilícito de drogas, detalló el diario El Comercio.
El Gobierno aseguró que debe modificar las actuales normas para permitir "a las fuerzas del orden ejercer sus funciones en los hechos de violencia provocados por la delincuencia común, el terrorismo y el tráfico ilícito contra las drogas".
Las propuestas del Ejecutivo abarcarán también la adecuación de la legislación del fuero militar policial a la jurisprudencia establecida por el Tribunal Constitucional, en lo referente al empleo legítimo de la fuerza, la legislación sobre crimen organizado y las normas sobre seguridad, defensa nacional y orden interno.
El actual Gobierno de Alan García lanzó una ofensiva militar contra el narcoterrorismo en agosto de 2008 en el Valle de los Ríos Apurímac y Ene (VRAE), en la selva central y sur de Perú, donde se concentran las fuerzas remanentes de la banda armada Sendero Luminoso.
Debido a lo difícil de la geografía en el VRAE, los senderistas se desplazan a pie por toda la zona, sin ser detectados fácilmente por los militares, y dan protección a los narcotraficantes que también han establecido laboratorios clandestinos de cocaína en esa jurisdicción.
Desde que se lanzó el operativo militar, hace dos años, el Gobierno ha incrementado el presupuesto de las Fuerzas Armadas para actuar en el VRAE y también ha aprobado que los militares realicen funciones que corresponden al Ministerio Público, como el levantamiento de cadáveres en la zona, como consecuencia de los enfrentamientos con los senderistas.
Algunas de las modificaciones que pretende realizar el Ejecutivo pueden estar dirigidas a las condiciones de excarcelación de los condenados por terrorismo, ya que el último fin de semana se conoció que dirigentes de Sendero Luminoso, como el ex número dos Osmán Morote, y del Movimiento Revolucionario Tupac Amaru (MRTA) podrían salir de prisión, al haber recibido beneficios carcelarios vigentes.