Las Fuerzas Armadas de Honduras conmemoraron hoy su día con ascensos a oficiales, clases y soldados, entre ellos el jefe del Estado Mayor Conjunto, René Osorio, quien ahora es general de División.
Este año los militares no tuvieron actividades abiertas al público, ni desfiles, por la emergencia que vive Honduras a raíz de las lluvias que en las últimas dos semanas han causado 18 muertos y cuantiosos daños materiales en casi todo el país.
A la ceremonia de ascensos en Tegucigalpa, que se celebró en una unidad militar, asistieron la designada presidencial (vicepresidenta), María Antonieta Guillén, el ministro de Defensa, Marlon Pascua, y representantes de los otros dos poderes del Estado, Legislativo y Judicial, entre otros invitados.
El presidente hondureño, Porfirio Lobo, no asistió porque hoy salió hacia el sur del país, la región más afectada por las lluvias, encabezando una caravana con ayuda para los miles de afectados por el fenómeno natural que claman por alimentos, medicinas, agua, ropa, materiales de construcción y otros suministros.
Los afectados por las lluvias en todo el país suman alrededor de 80.000 personas, entre albergados, evacuados y damnificados que perdieron todo, a lo que se suman daños materiales a la infraestructura y cultivos agrícolas.
La vicepresidenta Guillén felicitó a las Fuerzas Armadas por su día y reconoció la labor de los militares en situaciones de emergencia como los desastres naturales.
Por su parte, el jefe del Estado Mayor Conjunto, René Osorio, hizo un llamamiento a todos los sectores del país a seguir ayudando a los afectados por las lluvias.
Agregó que la institución castrense está atenta para "salvaguardar la soberanía nacional, combatir el tráfico de armas y drogas, proteger el bosque, apoyar en época de desastres y cumplir todos los mandatos constitucionales".