El Ejército de Nicaragua pidió hoy a la población no temer a tres iniciativas de leyes sobre defensa, seguridad y fronteras que, según la oposición, dan más poder a los militares sobre los civiles, y descartó que se vaya a restablecer el servicio militar obligatorio.
"No hay nada que temer alrededor del contenido de estas leyes", señaló el portavoz militar, el coronel Juan Ramón Morales, en declaraciones al canal 4 de la televisión local, afín al Gobierno de Daniel Ortega.
"Estas leyes son para modernizar y actualizar nuestra legislación en materia de defensa y seguridad nacional en apego a lo que dispone nuestra Constitución Política", sostuvo.
El presidente del país, Daniel Ortega, envió el pasado 26 de noviembre con carácter urgente tres iniciativas de leyes: de la Defensa de la República de Nicaragua, de la Seguridad Nacional de la República de Nicaragua y la Ley de Régimen Jurídico de Fronteras.
El Parlamento nicaragüense discutirá el próximo lunes en sesión extraordinaria esas tres iniciativas, que han sido presentadas en medio del litigio con Costa Rica.
"En ninguna de estas iniciativas de leyes se habla del servicio militar obligatorio", afirmó el portavoz militar, quien explicó que "Nicaragua adolece de este tipo de leyes y se hace necesario contar con estos instrumentos jurídicos".
El ex presidente de Nicaragua y líder liberal Arnoldo Alemán dijo ayer que "esta Ley pretende revivir la extinta Seguridad del Estado y el Servicio Militar Obligatorio", lo cual rechazó Morales.
El portavoz militar aclaró que la iniciativa de Ley de Defensa Nacional se refiere a fuerzas de reservas, que es "otro concepto".
"Estas fuerzas de reservas son las que están constituidas por personal militar en condición de retiro", agregó.
Según el coronel, ninguna de esas tres iniciativas rozan con la Constitución.
Diversos sectores de la oposición y la sociedad civil han cuestionado esas iniciativas porque consideran que da más poder a los militares sobre los civiles y también han criticado al Ejecutivo por enviar esos proyectos en medio del conflicto con Costa Rica.
Nicaragua y Costa Rica tienen desde octubre un litigio por una porción de una isla costarricense fronteriza con el río San Juan, en la que los nicaragüenses mantienen tropas aduciendo que es su territorio, pese a una resolución de la OEA que ordena el retiro de las fuerzas militares mientras se resuelve el diferendo.
El contencioso se inició cuando Costa Rica denunció que Nicaragua vertía los desechos del dragado del río San Juan en la isla Calero y abría una trocha en esa ínsula para unir el cauce de agua con una laguna nicaragüense, caso que también se ha elevado a la Corte Internacional de Justicia de La Haya.