El embajador de Bolivia en Lima, Franz Solano, afirmó hoy que las relaciones con Perú son normales, aunque agregó que necesitan ser reconstruidas de "manera positiva" tras el llamado a consultas de su homólogo peruano en La Paz.
"La posición de Bolivia y del canciller es que reconstruyamos de una manera positiva las relaciones, dado que los dos pueblos nos necesitamos", dijo Solano en declaraciones a periodistas en Lima.
El embajador boliviano se entrevistó brevemente con su canciller David Choquehuanca en el aeropuerto de Lima, durante una escala técnica de este último, y luego comentó con la prensa peruana sobre los últimos incidentes entre ambos Gobiernos.
Lima llamó a consultas, a su embajador en La Paz, Fernando Rojas, a raíz de las últimas declaraciones del presidente boliviano, Evo Morales, en contra de su colega peruano, Alán García, a quien calificó de "genocida" por las 34 muertes causadas en un enfrentamiento entre indígenas y policías en la selva.
Solano dijo que los desencuentros no son responsabilidad de su mandatario, sino que son "una consecuencia de terceras personas que han estado interviniendo en asuntos de política interna" del país.
En ese sentido, el embajador citó la presencia de congresistas peruanos en Bolivia para investigar el funcionamiento de las casas de la Alternativa Bolivariana para las Américas (Alba, promovida por Venezuela) en esa nación, y que terminó con un informe del Parlamento peruano en el que se concluía que hubo injerencia política.
"Eso es intromisión y aquí viene la respuesta, a la acción, la reacción, hay que analizar esto, no es que venga (la intromisión) de Bolivia", subrayó.
En las últimas dos semanas, dos alusiones de Morales referentes a Perú han causado enorme malestar en este país: la primera, cuando en una cumbre indígena en la ciudad peruana de Puno, Evo envió un mensaje a sus participantes en el que les exhortaba a pasar "de la rebelión a la revolución".
Pero las declaraciones que hizo el sábado en Beni (Bolivia), precisamente durante otra cumbre indígena, fueron la gota que colmó el vaso, pues en ellas señaló que en Perú se había cometido un "genocidio" contra los nativos amazónicos.
El embajador peruano en La Paz, Fernando Rojas, fue llamado a consultas por su Gobierno en dos ocasiones en menos de un año, y este tiempo Perú ha enviado no menos de diez notas de protesta al Ejecutivo boliviano casi siempre por el mismo asunto: las reiteradas declaraciones de hostilidad de Morales contra Perú.