Se dio un paso más en la preparación del juicio que comenzará a partir del próximo 2 de marzo contra el toletero Barry Bonds por presunto perjurio y la juez que lleva el caso a citado para el miércoles a Greg Anderson, su ex entrenador personal, para que diga si va a existir o no al mismo.
La fiscalía lo ha citado, pero hasta el momento no se sabe cual será su decisión final, de ahí que se haya dado la petición oficial ante las implicaciones que tiene su figura.
La jueza del Tribunal de Distrito federal, Susan Illston, ordeno al Servicio de Alguaciles de Estados Unidos que le dijesen a Anderson que podría disponer de transporte oficial, si lo necesitaba.
La figura de Anderson se convierte de nuevo en clave ya que la propio jueza Illston prohibió a los fiscales utilizar evidencias claves, tales como pruebas positivas de esteroides, contra Bonds, al menos que Anderson decida testificar en el juicio contra su cliente.
Anderson ha dicho a través de su abogado que no testificará, y podría ser enviado a prisión por desacato a una orden del tribunal, acción que ya ha sufrido por negarse a declarar en otras instancias.
Durante la investigación contra Bonds, en el 2006, Anderson se negó a testificar ante un gran jurado, lo que le supuso tener que ingresar en prisión.
Aunque la fiscalía cuenta con una grabación de Anderson y uno de los ex socios de Bonds, en la que hablan del presunto dopaje del ex toletero de los Gigantes de San Francisco, su declaración en el juicio es "clave" para las autoridades federales.