El ex titular de la Cámara de Representantes y líder republicano Newt Gingrich anunciará este jueves en Atlanta (Georgia) su intención de competir por la candidatura republicana para la presidencia de EE.UU. en 2012, según informó hoy el diario Politico.
De confirmarse, Gingrich será el primer republicano en postularse oficialmente para la carrera presidencial del año que viene.
El anuncio se producirá probablemente en una reunión que Gingrich planea mantener este jueves con un grupo de amigos y simpatizantes, indica la edición digital del diario, que cita fuentes próximas al político.
El líder conservador informará entonces de la creación de un comité exploratorio para que emita recomendaciones sobre la conveniencia de lanzarse a la carrera por la Casa Blanca.
Por el momento, los nombres que más suenan en la carrera por las primarias son el del exgobernador de Massachusetts Mitt Romney, que ya aspiró a la de 2008, o el del congresista republicano de Texas Ron Paul, entre otros.
Tras anunciar su candidatura, Gingrich se reunirá en el Capitolio estatal con el gobernador de Georgia, Nathan Deal, quien ya ha anunciado que lo apoyará si decide postularse.
El ex congresista por Georgia pensó en presentarse también a las elecciones de 2008, pero finalmente se echó atrás con el alegato de que no podía dirigir su organización política "American Solutions for Winning the Future", exenta de impuestos, y a la vez llevar a cabo una campaña electoral.
Actualmente, Gingrich dirige además la organización cristiana "Renewing American Leadership" y tiene un contrato con la cadena Fox News como comentarista político, dos actividades sobre las que deberá tomar una decisión si se lanza a la arena electoral.
La carrera en el Congreso de Gingrich acabó en 1998 cuando dimitió tras el mal resultado en las elecciones de ese año y después de ser acusado por la comisión ética de la Cámara de Representantes de utilizar fondos exentos de impuestos para promover sus objetivos políticos.
Sin embargo, el líder conservador ha permanecido como una fuerza ideológica vital para el partido, en gran medida debido a su papel clave en las elecciones de 1994, en las que logró la mayoría republicana en el Congreso con un presidente demócrata en el poder.
Esa maniobra, similar a la que hicieron los demócratas en noviembre de 2006, ha vuelto a repetirse para su partido tras las elecciones legislativas de 2010, lo que puede convertirse en un refuerzo para la candidatura de Gingrich.