El FBI prepara una nueva generación de sistemas de identificación que le permitirán no solo mejorar la precisión en la toma de huellas dactilares, sino archivar otros datos como el iris, heridas, cicatrices y tatuajes.
Todos estos datos estarán a disposición de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) en una gran base de datos que mejora el actual Sistema de Identificación de Huellas Dactilares Automático (IAFIS).
El nuevo sistema de identificación será "más grande, más rápido y mejor" que el IAFIS, señaló en un comunicado el subdirector de Justicia Penal de la División de Servicios de Información del FBI, Tom Bush.
Será más grande, porque aumentará la capacidad de almacenamiento de huellas digitales, y más registros de la biometría de los individuos como la palma de la mano completa y escaneos de iris, indicó.
Además, la nueva herramienta podrá almacenar otros datos como la voz o la forma de andar, según vayan mejorando las técnicas de medición y se demuestre que son fiables.
Bush señaló la rapidez como otra de las grandes ventajas del sistema, ya que en los casos de alta prioridad las huellas estarán disponibles en un arco de entre diez minutos y dos horas como máximo.
También habrá una categoría especial, en las que estarán las personas consideradas "especialmente peligrosas" con los registros de terroristas conocidos o sospechosos, personas buscadas por la policía, así como agresores sexuales.
Estos registros podrán ser consultados rápidamente para ayudar a las fuerzas de seguridad, así como al Ejército estadounidense donde cumplan misiones internacionales como en Irak y Afganistán.
La eficacia de este sistema, sobre el que todavía están trabajando, mejorará la precisión de los datos biométricos y están diseñando una función para que los registros sean compatibles con los de algunos países aliados.
El FBI señala que esta herramienta "no amenaza la privacidad individual".
No obstante, como requiere cualquier otro sistema federal, sus científicos están evaluando qué impacto puede tener la recopilación de estos nuevos datos sobre la privacidad.
Asimismo, elaborarán unas normas para determinar cómo utilizar esa información, cómo compartirla entre las distintas agencias, qué personal tendrá acceso y cómo se mantendrá segura y protegida.