La ciudad chilena de Valparaíso se transformará en el centro de la filmografía nacional e internacional gracias al XIII Festival Internacional de Cine, que se realizará entre el 25 y el 31 de agosto con la participación de seis países, informaron hoy sus organizadores.
Se trata del único evento en hispanoamérica dedicado al archivo, el patrimonio fílmico y las piezas restauradas, y que este año por primera vez tendrá un carácter ciento por ciento patrimonial en esta ciudad situada a 120 kilómetros al oeste de Santiago y frente al Pacífico.
El evento del celuloide consistirá en la exhibición de más de 50 títulos de Alemania, Chile, Holanda, Luxemburgo, Francia y Estados Unidos.
Este año, el festival, que tiene el patrocinio de la Comisión Bicentenario del Gobierno de Chile y de la Comisión Nacional Chilena de Cooperación con UNESCO, no contará con la tradicional competencia de cortometrajes y dedicará toda su programación a exhibir material de archivo y restaurado.
Por lo anterior, el tradicional Premio Santiaguillo asignado a esta categoría, se entregará a la Cinemateca Nacional del Ecuador, en la persona de su subdirectora, Wilma Granda, en reconocimiento a una labor archivística de más de 30 años.
"La novedad cinematográfica es una franja llamada 'El cine más grande de la vida', que incluye la exhibición de piezas mudas restauradas con musicalización en vivo", indicó el director del festival, Alfredo Barría.
"Vamos a tener un observatorio de cine chileno dedicado a Alberto Santana, y en general el festival busca dar un valor agregado a lo que hemos denominado el archivo y el patrimonio audiovisual", añadió.
En tanto, el subsecretario chileno de Cultura, Eduardo Muñoz, destacó que "la apuesta que se ha hecho en este evento está en sintonía con el rescate patrimonial cultural".
"En tres giras en Rusia, Cuba y Venezuela hemos recuperado el archivo patrimonial más grande de la cinematografía chilena del siglo XX", agregó.
La programación del festival, que es financiado principalmente a través del Programa de Resguardo del Patrimonio Fílmico Nacional del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, incluye versiones restauradas de los clásicos del cine chileno "A Valparaíso" (1962), de Joris Ivens, y "El último grumete" (1982), de Jorge López.
Además, se tendrá la exhibición de dos copias nuevas de "El chacal de Nahueltoro" (1969), del cineasta chileno Miguel Littin.