El Fondo Monetario Internacional (FMI) aprobó hoy la concesión de una línea de crédito de 202 millones de dólares para Honduras, en un programa de 18 meses que servirá como plan de contingencia para restaurar sus débiles finanzas públicas.
Los fondos se autorizaron en una reunión del Directorio Ejecutivo del FMI, como consecuencia del acuerdo alcanzado el pasado 10 de septiembre en Tegucigalpa, según indicó en una conferencia telefónica el jefe de la misión del organismo para Honduras, Przemek Gajzdeczka.
La cantidad que se aprobó hoy supera en 6 millones de dólares a la acordada el pasado mes, debido a la fluctuación de las divisas que componen la moneda virtual con la que el FMI mide sus créditos, llamada Derechos Especiales de Giro (SDR, en inglés).
El programa, basado en una combinación de dos líneas de crédito, contempla un desembolso inicial inmediato de 35,61 millones de SDR (equivalentes a 55,2 millones de dólares).
Sin embargo, el Gobierno de Porfirio Lobo contempla el acuerdo como preventivo y tratará los fondos como "medida complementaria para asegurar que los ingresos del presupuesto de 2011 se cumplan", según explicó en la conferencia el secretario de Finanzas de Honduras, William Chong Wong.
La presidenta del Banco Central de Honduras, María Elena Mondragón, señaló que el crédito del FMI es "la única manera de volver a la sostenibilidad fiscal que el país necesita para recuperar una tendencia de reducción de la pobreza y creación de empleo".
"Esto es un mensaje de confianza a los hondureños y a los inversionistas regionales y extranjeros", dijo Mondragón, quien añadió que el país vive "deteriorado por la crisis financiera internacional y además aislado del mundo por la crisis política" que arrastra desde el golpe de Estado de 2009.
Para Mondragón, este crédito, junto a las ayudas presupuestarias que han prometido el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), "va a permitir dar un respiro al enorme desequilibrio fiscal en el país".
La deuda pública de Honduras asciende a 29.000 millones de lempiras (1.524 millones de dólares), según el Banco Central.
El programa del FMI contempla una reducción del déficit total del sector público del 3,7 por ciento del producto interior bruto (PIB) en 2010, y del 3,1 por ciento en 2011, además de una estabilización de la deuda pública por debajo del 30 por ciento del PIB.
También prevé un crecimiento del PIB real del 3,5 y el 4 por ciento para 2011 y 2012, respectivamente, y espera mantener la inflación por debajo del 6 por ciento.
Gajzdeczka definió el acuerdo como "un programa económico anclado en el ajuste fiscal, en mantener la inflación baja y en salvaguardar la competitividad y los mecanismos de protección financiera".
Otros objetivos son el aumento de las exportaciones y la estabilización del déficit por cuenta corriente en torno al 7 por ciento del PIB.
Este es el primer acuerdo que Honduras logra con el FMI desde el Gobierno de Ricardo Maduro (2002-2006), cuyo programa con el organismo expiró en 2008, cuando su sucesor, Manuel Zelaya, rechazó negociar otro.
Entre otras críticas al organismo, Zelaya dijo que el FMI "no es mi padre, ni mi madre, para venir a decirme lo que tengo que hacer".
Una vez derrocado Zelaya, el Gobierno de facto de Roberto Micheletti, que nunca fue reconocido por la comunidad internacional, no intentó siquiera alcanzar un acuerdo con el FMI.