El Gobierno argentino cuestionó hoy el informe sobre la "Estrategia para el Control Internacional de Narcóticos" divulgado este jueves por el Departamento de Estado de EE.UU. y en el que se alerta sobre un fuerte incremento del consumo de cocaína en el país suramericano.
"El consumo de cocaína y marihuana ha aumentado desde el 2005 en el 1 % o 1,5 %. Eso nos muestra que no ha habido un desborde del tema", aseguró hoy el jefe de Gabinete argentino, Aníbal Fernández, en declaraciones publicadas por el sitio web del Gobierno de Cristina Fernández.
El ministro señaló que no pretende "minimizar" el asunto sino "ir en contra de las hienas que atentan contra la salud" de Argentina.
El informe sitúa a Argentina como el segundo mayor consumidor de cocaína en Suramérica, detrás de Brasil.
"¿Quién nos fiscaliza? ¿Naciones Unidas o Estados Unidos? Porque la junta de Naciones Unidas valora el esfuerzo" que se hace en contra del narcotráfico en Argentina, sostuvo Fernández.
Asimismo, el informe difundido por Estados Unidos señala que si bien Argentina no es un productor significativo de narcóticos, sigue siendo una importante ruta para el tránsito de la cocaína producida en los países andinos.
La Administración de Control de Drogas (DEA por su sigla en inglés) calcula que el año pasado pasaron por Argentina unas 70 toneladas de cocaína destinadas mayormente a Europa.
En este sentido, Aníbal Fernández dijo que Colombia, Perú y Bolivia producen cerca de 600 toneladas por año de cocaína, de las cuales 540 van a Estados Unidos y a España.
"La frontera de Estados Unidos (con México), que es la más radarizada y tecnologizada, es la que más consume (drogas)", afirmó Fernández.
El ministro aseguró que el Gobierno argentino trabaja para evitar el narcotráfico en el país "con resultados altísimamente positivos".
El informe estadounidense reconoce que Argentina regula la producción, importación y transporte de los compuestos químicos llamados precursores y que se usan en la producción de las drogas ilegales.