El Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de Argentina anunció hoy el levantamiento de las trabas a la exportación de trigo, que según sus cálculos llegará este año a los 8,2 millones de toneladas.
La medida supone la libre disponibilidad para exportación de 1,2 millones de toneladas de trigo, ya que hasta ahora se habían colocado unos 7 millones producidos en la campaña agrícola 2010-2011.
Durante esta campaña agrícola, Argentina producirá unos 10,5 millones de toneladas de trigo, según un comunicado de la cartera de Agricultura.
El año pasado, Argentina exportó unos 3,19 millones de toneladas de trigo frente a los 8,2 millones calculados para este año.
La cartera de Agricultura ratificó además la oferta de créditos por 210 millones de dólares sin intereses y a seis meses de plazo para que los productores de trigo puedan retener el grano con el fin de lograr mejores precios, como lo había anunciado el martes la presidenta argentina, Cristina Fernández.
Para disgusto de las patronales agropecuarias, las exportaciones de trigo y maíz son reguladas por el Gobierno desde de 2006 con el propósito de impedir que las alzas de los precios internacionales se trasladen al mercado interno.
El levantamiento de las trabas a la exportación de trigo fue anunciado en sintonía con la reunión que el ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca, Julián Domínguez, mantuvo hoy con los líderes de las patronales agropecuarias, que rechazan tajantemente las regulaciones gubernamentales.
Las asociaciones agropecuarias argentinas, que reúnen a unos 290.000 agricultores y ganaderos, culpan a las multinacionales de exportación de granos de quedarse con la renta de los productores al calor de la política gubernamental.
"Sembramos para vender trigo, no para cosechar créditos", dijo Mario LLambías, presidente de Confederaciones Rurales Argentinas, una de las cuatro grandes patronales de ese sector.
El campo mantiene un pulso con el Gobierno desde mediados de 2008, cuando el Parlamento impidió la entrada en vigor de un sistema de impuestos móviles a las exportaciones de granos, que son muy altos, según los agricultores.