El Gobierno chileno aspira a tener "normalizada" la situación tras el pasado terremoto para el mes de septiembre, cuando celebre sus doscientos años como nación independiente.
"En ese mes, tan importante para Chile, esperamos tener la zona de la catástrofe funcionando bajo parámetros de cierta normalidad", detalló en un encuentro con corresponsales extranjeros la ministra secretaria general de Gobierno, Ena von Baer.
Después de entregar un balance de lo hecho por el gabinete de Sebastián Piñera, la portavoz del Ejecutivo confesó que "ha sido un mes sumamente frenético", en alusión a la emergencia derivada del terremoto y el maremoto que el 27 de febrero devastó ocho regiones del país.
"No es verdad que no haya un plan; hay un plan sumamente claro, con financiamiento. La crítica no está basa en la realidad", señaló Von Baer en respuesta a los reproches hacia el presidente chileno y su plan de reconstrucción procedentes de la Concertación, ahora en la oposición.
Nada más asumir el poder, el Gobierno del conservador Sebastián Piñera tuvo que afrontar la etapa de "emergencia inmediata", que duró dos semanas y en la que centró sus esfuerzos en hacerse cargo de las víctimas, restablecer el orden público y garantizar el abastecimiento de alimentos.
"En estos momentos estamos en la etapa de emergencia de invierno" (austral), que durará seis meses y cuyo principal objetivo es procurarle un techo a las 50.000 familias sin hogar antes de que comiencen las lluvias, detalló la ministra.
En esta fase del plan también está previsto garantizar la escolarización de 1.250.000 alumnos, construir 30 hospitales de emergencia, generar 60.000 empleos y reparar los puentes y principales vías terrestres.
"Pero no sólo queremos reconstruir, sino hacerlo mejor", aseveró la ministra al mencionar la tercera etapa del plan, "que demorará por lo menos los cuatro años de Gobierno".
Ena von Baer anunció que en los próximos días Piñera hará público el plan de financiación, que se basará -entre otras medidas- en reajustes presupuestarios, endeudamiento, utilización de las reservas internacionales, impuestos, venta de activos públicos y un nuevo sistema de donaciones.