El Gobierno chileno levantó hoy en todo el territorio la alarma de tsunami emitida el viernes tras el terremoto en Japón, anunció la portavoz del Ejecutivo, Ena von Baer.
Con ello se pone fin a este aviso, que desde las 13.10 hora local (16.10 GMT) solo permanecía vigente en Arica, Iquique y Caldera, en el norte, así como en el área de Constitución y Talcahuano, en el sur, que se vio afectado por el tsunami de febrero de 2010.
Sin embargo, en su último informe, el Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada (SHOA) estima que en esas cinco localidades puede haber todavía variaciones de 0,2 a 1,5 metros sobre el nivel medio del mar.
"Esas variaciones pueden mantenerse por algunas horas y producen corrientes en el mar, por lo que pedimos a la población que no realice actividades en el agua. La autoridad marítima va a controlar estas actividades", recalcó hoy Ena von Vaer en una comparecencia celebrada a las 14.45 hora local (17.45 GMT).
Los efectos del devastador terremoto del viernes en Japón se sintieron durante la madrugada de hoy en Chile en forma de marejadas e inundaciones menores en algunos puntos del litoral que no causaron heridos ni daños de importancia, según las autoridades.
La portavoz del Gobierno destacó que la evacuación masiva de las zonas inundables de todo el litoral del país, de 4.000 kilómetros de extensión, se realizó desde la tarde del viernes "en completa normalidad, sin tener que lamentar ninguna víctima".
Diversos medios locales cifran en unas 650.000 las personas que fueron evacuadas desde la tarde del viernes en todo el país.
Para la ministra, éste ha sido un "proceso histórico de evacuación" que duró 34 horas y supone "un punto de inflexión" en la respuesta del país ante casos de emergencia, que quedaron en entredicho durante el terremoto y tsunami de hace un año.
"Hemos demostrado que estamos preparados como país para enfrentar una catástrofe de esta magnitud", destacó.
La portavoz explicó que el Gobierno se abocará ahora a "ver cuáles han sido los daños" que provocó la entrada del mar en algunas zonas y, para ello, el presidente Sebastián Piñera está ya sobrevolando las regiones del sur.
En una comparecencia anterior, Piñera también destacó esta operación, que puso a prueba la respuesta del país ante una emergencia tras la fallida alerta de tsunami del año pasado, que costó la vida a 126 personas.
Por esa fallida alerta y la descoordinación de los organismos de emergencia, la Fiscalía lleva adelante una investigación en la que incluso ha tomado declaración a la entonces presidenta, Michelle Bachelet, y a otras autoridades de su gobierno.
La emergencia de hoy obligó a reprogramar varios partidos de fútbol, ente ellos uno de la primera división, el de Cobresal y Universidad de Chile, para que los policías que resguardan la seguridad en estos acontecimientos puedan destinarse a otras labores.
En tanto, los presos de tres cárceles del país continuaban hoy en otros penales, a los que fueron trasladados ayer, mientras los trece hospitales que fueron evacuados en su totalidad volverán poco a poco a la normalidad a lo largo de esta jornada.