El Gobierno cubano no aplazará más veces la entrada en vigor de la reforma laboral, prevista para el principio del próximo año, por la que los trabajadores comenzarán a recibir sus salarios en función de sus resultados, informaron hoy fuentes oficiales.
"No habrá otra prórroga. Se trabajará para llevar a vías de hecho lo previsto", indicó el viceministro de Trabajo y Seguridad Social Carlos Mateu en una carta publicada hoy en el semanario Trabajadores.
El viceministro respondió así a ese medio, que la semana pasada subrayó la "necesidad urgente" de no dejar a la "espontaneidad" las tareas de reestructuración empresarial y adaptación al nuevo modelo que requiere el sistema de "pago por resultados".
"De lo contrario, cuando llegue el control de febrero es posible que haya que volver a posponer la fecha de aplicación (...) o constatar un incumplimiento generalizado", indicó el rotativo.
El presidente cubano, Raúl Castro, ha hecho de esta reforma laboral una de las puntas de lanza de su política económica, que supone una ruptura con la concepción del "igualitarismo" salarial que rigió en la isla durante las casi cinco décadas en las que gobernó el ahora convaleciente Fidel Castro.
El diario oficial Granma informó a finales de octubre de la extensión hasta el 15 de diciembre del plazo para que las empresas se adapten al sistema de "pago por resultados", cuatro meses y medio después de la fecha inicialmente prevista del 1 de agosto.
El retraso será de seis meses cuando el proceso culmine con una inspección nacional de los "sistemas rediseñados" que, de acuerdo al cronograma actual, se producirá en febrero.
El viceministro explica que "la causa que determinó el aplazamiento de cuatro meses -según señala, del 31 de agosto al 31 de diciembre- del rediseño de los sistemas de pago por resultados, fue la demora en la impresión de la metodología para su elaboración".
"Se decidió convertir este atraso en una fortaleza al incluir en la discusión del plan, el análisis y discusión del sistema de pago", afirmó Mateu, al agregar que en los análisis realizados en octubre y noviembre "se observan avances en la aplicación de la resolución" que estructura el nuevo sistema.
La reforma es impulsada por Raúl Castro desde 2007, cuando aún era presidente provisional del país (entre julio de 2006 y febrero de 2008), y responde a la política de implantar un sistema de pago proporcional a los resultados sin límite salarial que favorezca los índices de productividad y la eficiencia empresarial.