El Gobierno de Brasil calcula que el Producto Interno Bruto (PIB) del país crecerá entre 2,8% y 3,0% en 2009 pese a la crisis internacional y podría llegar a 4,0% si no hay una recesión mundial, dijeron hoy fuentes oficiales.
Según el presidente del estatal Instituto de Pesquisa Económica y Aplicada (Ipea), Marcio Pochmann, el escenario más bajo será alcanzado por la principal economía latinoamericana inclusive si la crisis llega a ser de larga duración.
"Desde el punto de vista estadístico, el PIB crecerá entre 2,8% y 3,0%", dijo Pochmann, citado por la gubernamental Agencia Brasil de noticias.
"Si no tuviéramos estancamiento o recesión, es probable un crecimiento mayor. No es irreal imaginar una expansión en torno al 4,0%", dijo el funcionario durante un evento en Río de Janeiro.
El Ipea, adscrito a la Presidencia de la República, es la principal entidad oficial de estudios económicos y sociales.
Pochmann argumentó que a pesar de la crisis, Brasil ya ha garantizado para el próximo año una importante parcela del crecimiento económico gracias a las decisiones de inversión y producción adoptadas a finales de 2007 e inicios de 2008.
"Es muy difícil que haya una alteración", afirmó.
El PIB creció el 5,4% en 2007 y para este año el Gobierno estima una expansión de entre 4,5% y 5,0%.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y sus principales ministros insisten en que la economía de Brasil posee fundamentos sólidos y un pujante mercado interno capaces de garantizar el mantenimiento de la bonanza económica.
Pero el ministro de Hacienda, Guido Mántega, admitió el miércoles, por primera vez, que la crisis va a ser "de larga duración" y magnitud, con "un fuerte impacto en la economía real de todo el mundo, que se va a desacelerar fuertemente.