El Gobierno de Brasil anunció hoy un recorte "preventivo" de unos 16.000 millones de dólares en el presupuesto fiscal de este año, como respuesta a la crisis que ya sacude a la principal economía latinoamericana.
El recorte de 37.200 millones de reales fue anunciado por el ministro de Planificación y Presupuesto, Paulo Roberto, en una rueda de prensa en la capital federal Brasilia.
De la cifra total, 22.600 millones de reales (unos 9.741 millones de dólares) corresponderán a gastos corrientes, y otros 14.600 millones de reales (6.293 millones de dólares) a inversiones, explicó el ministro.
Indicó que los gastos prioritarios del Gobierno en educación, salud y asistencia social no serán afectados, ni tampoco ningún proyecto del llamado Programa de Aceleración del Crecimiento (PAC), que prevé una lista de obras principalmente de infraestructura y energía con fondos públicos y privados.
"La determinación del presidente (Luiz Inácio Lula da Silva) es de cortar manteniendo las prioridades y las políticas de crecimiento económico y la creación de empleos", dijo.
El recorte presupuestario es provisional y en marzo será evaluada la situación de la economía y los impactos de la crisis financiera internacional sobre el país y en la recaudación de impuestos en los primeros dos meses del año, explicó Bernardo.
"Tenemos un cambio en el escenario económico. La crisis significa caída en el crecimiento del país y de la recaudación, por eso vamos a reducir los gastos y a mantener las inversiones programadas", explicó Bernardo.
Entre los programas que se mantendrán vigentes mencionó uno nuevo destinado a construir viviendas para familias de bajos ingresos y a la vez generar más empleo y mantener la economía en crecimiento.
También confirmó que el 1 de febrero será anunciado el nuevo salario mínimo nacional de 465 reales (200 dólares).