El Gobierno de Brasil lanzó hoy en Río de Janeiro un ambicioso programa social que pretende pacificar una de las más peligrosas favelas de la ciudad y arrebatársela a las bandas de narcotraficantes y policías corruptos.
El llamado "Territorio de Paz" del Programa Nacional de Ciudadanía (Pronasci) fue presentado en un acto oficial por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y varios de sus ministros dentro del llamado "Complejo del Alemán", una barriada pobre en el norte de Río.
El programa que será extensivo a las más peligrosas barriadas pobres de otras grandes metrópolis del país, como Sao Paulo y Salvador, contempla inversiones totales por unos 1.400 millones de reales (cerca de 580 millones de dólares).
Cada barriada tendrá "acciones integradas de ciudadanía para combatir la violencia" con más de 20 proyectos en educación, salud, deportes y preparación profesional, según el Gobierno.
En Río el programa incorporará a 2.550 mujeres, líderes comunitarias, que "colaborarán con la autoridades en la misión de apartar a los jóvenes de la criminalidad".
"Estamos comenzando a hacer en Río una revolución para resolver definitivamente el problema de la seguridad publica en el estado de Río", afirmó Lula.
Prometió que la policía va a ser "más compañera" y sabrá diferenciar en el tratamiento a los buenos y a los malos en las comunidades pobres.
"Esta es la gran oportunidad. El problema no es sólo de policía, sino de presencia del Estado con educación, empleo, formación profesional y cultura, eso es lo que estamos haciendo aquí", afirmó Lula.
En el barrio marginal habrá 20 puestos policiales con 600 agentes mejor remunerados que sus otros colegas. También serán construidas 3.000 viviendas populares.
La estrategia representaría un cambio respecto a la actual política de confrontación a sangre y fuego de las autoridades federales y de Río.
Según organizaciones civiles esa política no resuelve el problema endémico de la violencia y además deja numerosos muertos y heridos inocentes.
Mientras Lula y sus ministros cumplían su acto oficial en el "Complejo del Alemán", en la cercana favela de Maré, pobladores irritados protestaron violentamente por el "asesinato" hoy de un niño de ocho años durante una incursión de la policía militar.