El gobierno de Estados Unidos expresó hoy su satisfacción por un acuerdo con Irak para la permanencia de tropas estadounidenses en ese país hasta 2011, que debe todavía ser debatido y aprobado en el parlamento iraquí.
El acuerdo, el cual no se ha publicado, pero del que han trascendido detalles, establece la salida de las tropas de combate de Estados Unidos hacia el año 2011 y por primera vez somete a los soldados estadounidenses a la jurisdicción de Irak por delitos cometidos en ese país.
El cronograma para la retirada militar estadounidense se asemeja a la promesa del presidente electo Barack Obama, quien ha dicho que su gobierno, que se inicia el 20 de enero, va a sacar de Irak a las unidades de combate en 16 meses.
"Hemos llegado a este punto gracias a la visión que tuvo el presidente (Bush) cuando envió más tropas a Irak" en 2007, afirmó hoy la portavoz de la Casa Blanca, Dana Perino.
"Fue una de las decisiones más impopulares que pueda tomar un presidente, pero ha dado resultados", añadió Perino refiriéndose a la suma de 30.000 soldados al contingente estadounidense en Irak, lo que ha dado como resultado una disminución de la violencia en ese país.
"Los iraquíes pueden ver ahora una senda por la cual pueden gobernarse, sustentarse y defenderse", dijo la portavoz.
Perino aclaró que este pacto no ata las manos del presidente electo Obama y que en el futuro, si el gobierno de EE.UU. o el de Irak ven la necesidad de modificarlo, podrán hacerlo.
Obama, en su primera entrevista televisada desde que ganó las elecciones el 4 de noviembre, dijo que él se atiene al compromiso de campaña y que "lo llevará a cabo tan pronto como preste juramento" como presidente.
"Convocaré al Estado Mayor Conjunto, mis asesores de seguridad nacional y comenzaremos a ejecutar un plan para la reducción de nuestras tropas (en Irak)", agregó.
Estados Unidos e Irak debían llegar a un nuevo marco legal para la presencia de las tropas norteamericanas en el país invadido en marzo de 2003, antes de que expire el 31 de diciembre el mandato del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
"Creemos que es un buen acuerdo", dijo el portavoz del Departamento de Estado, Sean McCormack.
"Las fuerzas iraquíes se han tornado mucho más capaces, al igual que otras muchas instituciones del país", añadió el funcionario.
La aprobación del pacto por parte del gabinete ministerial iraquí "muestra que los iraquíes se las han ingeniado, a su manera, para plantarse de cara a Irán y a Estados Unidos", opinó Michael O'Hanlon, un experto del Instituto Brookings, en Washington.
"Los iraquíes miraron de forma realista las distintas opciones y llegaron a la conclusión de que ninguna era ideal y que la mejor, para su seguridad, era una medida continua pero limitada de cooperación de parte de EE.UU.", agregó.