El Gobierno de Guatemala declaró hoy como Patrimonio Cultural de la Nación las marchas fúnebres que acompañan a los cortejos procesionales durante la celebración de la Semana Santa en este país centroamericano.
Las procesiones que salen durante la Semana Santa en Guatemala son seguidas por bandas de música sacra que entonan marchas fúnebres, género musical exclusivo de este país.
En el Acuerdo Gubernativo se señala que las marchas fúnebres son "un icono guatemalteco que enriquece los cortejos procesionales y celebraciones religiosas durante la Semana Santa", que fue declarada como Patrimonio Cultura en 2008.
Según el historiador Celso Lara, las marchas fúnebres constituyen "el mayor aporte de Guatemala a la música occidental" porque "surgieron a finales del siglo XVI, y debido a que Guatemala es un pueblo muy religioso son el segundo género musical más escuchado después de la marimba".
El presidente de la Asociación de Devotos de Jesús Nazareno de las Tres Potencias de La Parroquia, Vinicio Paz, expresó su satisfacción porque, además, ese barrio fue galardonado con la Orden del Quetzal por su antigüedad y su aporte a los valores de fe y culturales a las nuevas generaciones.
La Orden del Quetzal es otorgada por el Gobierno de Guatemala a personas, instituciones y organizaciones que han destacado por su aporte para beneficio del país.
Durante un acto en la iglesia este jueves, las autoridades y feligreses escucharon un concierto de marchas que fue interpretado por la Banda Marcial de la Asociación de Veteranos de Música, dirigidos por Ramiro Mendoza, autor de la melodía Cruel Flagelación, estrenada durante la ceremonia.
Los guatemaltecos destacan como compositores del género de las marchas fúnebres, pues han compuesto casi todas, con excepción de las marchas fúnebres de Frédéric Chopin y de Ludwig van Beethoven, según el historiador Lara.