El gabinete del presidente panameño, Ricardo Martinelli, terminó de redactar hoy el proyecto de reforma tributaria que elevará al parlamento para su aprobación y con el que pretende recaudar anualmente unos 200 millones de dólares adicionales en impuestos.
El ministro panameño de Economía y Finanzas, Alberto Vallarino, declaró a la prensa que será "una verdadera reforma".
"Por primera vez en la historia de este país le hace una rebaja sustancial al impuesto de renta (ISR) a los asalariados y a la clase media panameña, que por muchísimos años ha llevado la carga del peso tributario en Panamá", argumentó
La enmienda propone una reducción de la tasa del ISR a las personas que ganan entre 846,15 y 3.846,15 dólares mensuales de un pago promedio de 24% a 15%, indicó el funcionario.
Pero también introduce el aumento del 5 al 7% del Impuesto a la Transferencia de Bienes Muebles y Servicios (equivalente al impuesto sobre el valor añadido o IVA en otros países), que, según Vallarino, es pagado mayoritariamente por el 20% más rico del país.
"Esta reforma pretende meterle dinero a estas personas (los asalariados) y utilizar los excedentes de la recaudación de impuestos a las empresas y sectores que tributaban muy poco para soportar los programas de beneficio social del Gobierno", afirmó.
El proyecto propone duplicar el costo de la licencia anual y aumentar de 8 a 15% el cobro del ISR a la banca, uno de los sectores más poderosos del país, así como mantener la tasa del 30% del impuesto de renta a sectores como los de telecomunicaciones o minería, entre otros.
El resto de las compañías pagarían 27,5% a partir de 2010 y 25% desde 2011, entre otros cambios.
La reforma tiene que ser presentada por Vallarino a la Asamblea Nacional en una fecha no precisada, para que la discuta en tres debates.