El Gobierno de Evo Morales declaró hoy mediante un decreto supremo en situación de emergencia a una veintena de municipios de tres regiones del Chaco boliviano afectadas por la "prolongada sequía" que ha perjudicado a la ganadería y a la población de estas zonas.
Así lo comunicó hoy el ministro de Aguas de Bolivia, René Orellana, quien afirmó que se ha asignado un presupuesto de dos millones de dólares para un plan de atención de emergencia y rehabilitación que contempla el aprovechamiento de aguas superficiales y la perforación de pozos.
El plan establece la atención "inmediata" de las emergencias presentadas a fin de paliar los efectos adversos que ha producido la falta de precipitaciones en los últimos meses en 17 municipios de los departamentos de Santa Cruz, Tarija y Chuquisaca.
Las acciones las llevarán a cabo conjuntamente el Ministerio de Defensa y el Viceministerio de Aguas en coordinación con los municipios y las prefecturas.
Según Orellana, la escasez de recursos hídricos afecta ya a entre 6.000 y 7.000 familias y ha provocado la muerte de "varios miles de cabezas de ganado".