El Gobierno de Ecuador destinará 50 millones de dólares para comprar unas 100.000 toneladas de excedente en la cosecha de arroz registrada este año, para evitar que caiga el precio interno de la gramínea, informó hoy el presidente de la República, Rafael Correa.
Con esa inversión, se impedirá que los productores arroceros bajen el "precio justo" de venta al público, de 28 dólares el saco de 45,5 kilos, y que, según los campesinos, en los últimos días, se cotizaba en mercados de víveres hasta en 12 dólares.
Correa, que es un economista de profesión, justificó su decisión al precisar que el hecho de que haya un excedente de producción en un país pobre como Ecuador, es un contrasentido, por lo que la medida intenta corregir esa distorsión.
"El sistema de mercado está fallando; no puede existir, en países como el nuestro, sobreproducción de arroz, y esta es una forma de corregir esas fallas del mercado", reiteró Correa, tras apostillar que uno de los objetivos de la economía es "satisfacer las necesidades del pueblo".
Según él, el excedente de arroz es válido si se dedicara a la exportación, pero dijo que en un país cuya población no tiene el dinero suficiente para aumentar su consumo, no tiene justificación económica el que haya un excedente para el mercado interno.
Ecuador ya ha concretado sus volúmenes de exportación de arroz a Colombia y Venezuela, que son sus compradores habituales.