El Gobierno de Panamá aseguró hoy que su salida del Parlamento Centroamericano (Parlacen) es "una decisión final e irrevocable", después de que ese organismo denunciara a este país ante la Corte Centroamericana de Justicia (CCJ) por haber dado ese paso.
El Ministerio panameño de Relaciones Exteriores indicó en un comunicado que esta decisión, adoptada en noviembre, "ha sido tomada en el ejercicio de la voluntad y potestad soberana que ostenta la República de Panamá".
El proceso formal de retiro del país del foro regional se inició el pasado 23 de noviembre y culminará en la misma fecha de este año, según la cancillería.
El presidente del Parlacen, Jacinto Suárez, presentó el viernes una demanda contra Panamá por supuestas violaciones a instrumentos de la región al tomar unilateralmente esa decisión y exigió el pago por parte de este país de 1.133.333 dólares, valor de la cuota de un año al foro político regional.
También pidió a la CCJ que indique las violaciones de Panamá al Tratado Constitutivo del Parlacen, a la Carta de la Organización de Estados Centroamericanos y al Protocolo de Tegucigalpa de 1991.
Aunque no alude a la denuncia de Suárez, la cancillería panameña asegura que su retiro del Parlamento regional se efectúa "en estricto cumplimiento del procedimiento previsto en la Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados".
El presidente de Panamá, Ricardo Martinelli, quien tomó posesión el 1 de julio pasado, promovió la salida del país del Parlacen por considerarlo "inoperante", "una cueva de inmunidades" y un organismo de "oneroso e injustificado costo" para su país.