El Gobierno peruano destituye a su cuestionado ministro de Justicia


El Gobierno peruano destituyó hoy al cuestionado ministro de Justicia, Aurelio Pastor, implicado en un escándalo por defender el indulto otorgado al empresario televisivo José Enrique Crousillat, beneficio que fue anulado el sábado anterior.


Según una resolución suprema entregada por el Palacio de Gobierno, el nombramiento de Pastor, hecho el pasado 11 de julio, quedó sin efecto a partir de hoy.


Pastor, del oficialista Partido Aprista Peruano (PAP), acusó hoy al grupo periodístico El Comercio de atentar contra la democracia del país por sugerir su renuncia.

 

El Comercio pidió la semana pasada que Pastor renunciara después de que el ministro solicitó que el Congreso investigara el proceso de transferencia del canal América Televisión, en cuyo accionariado participa el grupo editorial.


Pastor había dicho que renunciaría al cargo si el Gobierno anulaba el indulto dado a Crousillat, lo que efectivamente sucedió el sábado pasado por aparentes irregularidades, pero el ministro se negó a dejar el puesto.


Crousillat, por su parte, presentó una serie de recursos legales para recuperar la administración del canal, perdida por la condena de corrupción dictada en su contra por recibir dinero del ex asesor presidencial Vladimiro Montesinos para apoyar la reelección de Alberto Fujimori en el 2000.

 

El empresario, de 77 años, logró ser indultado en diciembre pasado por presentar una supuesta enfermedad terminal, pero en las últimas semanas se le vio paseando por las playas y disfrutando de restaurantes de lujo, lo que echó por tierra la solidez del beneficio humanitario.


En declaraciones a Radio Programas del Perú (RPP), Pastor alertó hoy sobre "la intervención" de la familia Miró Quesada, propietaria de El Comercio que, según dijo, pretendió su renuncia "solamente para defender sus intereses".


"El problema de fondo es que pretenden conducir al país. Esto puede afectar a cualquier autoridad elegida por el pueblo. El Comercio está atentando contra la estabilidad democrática y en ello tiene antecedentes muy serios a lo largo de la historia", agregó sin detallar lo dicho.

 

El presidente peruano, Alan García, evaluó el lunes último, junto a su gabinete la situación de Pastor, en una sesión ministerial extraordinaria, pero dijo que esperaría hasta hoy para recibir un informe de la Comisión Política de su partido.

Crousillat, el ex empresario de televisión cuyo indulto hace caer al ministro peruano

El ex empresario de televisión José Enrique Crousillat, cuyo polémico indulto motivó hoy la destitución del ministro de Justicia de Perú, representa una de las caras más oscuras de la historia mediática peruana por sus vínculos con el ex asesor presidencial Vladimiro Montesinos.
Desde su sentencia en 2006 a ocho años de prisión por haber por haber recibido de Montesinos dinero público para apoyar, a través de su canal, la reelección presidencial de Alberto Fujimori (1990-2000), Crousillat intentó evadir su encarcelamiento en el Penal de Reos Primarios de Lima.
Finalmente en diciembre pasado el ex dueño de América Televisión, de 77 años, obtuvo un indulto presidencial por "razones humanitarias" debido a una supuesta enfermedad cardíaca terminal.
Diferentes sectores cuestionaron las razones del indulto, después de que medios de comunicación peruanos difundieran imágenes de Crousillat en lujosos lugares de ocio y, en medio de la tormenta, el titular de Justicia, Aurelio Pastor, defendía a capa y espada esta gracia presidencial, un actitud que le costó el cargo.
El culmen del escándalo llegó el viernes pasado cuando un juez peruano ordenó la detención de Crousillat por supuestamente haber fingido una enfermedad grave y corrompido a funcionarios del Instituto Nacional Penitenciario (INPE) para obtener el indulto.
Un día después, el presidente peruano, Alan García, anuló el indulto tras sentirse "burlado" por el ex empresario, quien pasó así a la clandestinidad.
Nacido hace 77 años en Chiclayo, al norte de Perú, Crousillat trabajó durante la década de los sesenta en la emisora Radio Programas del Perú (RPP), junto a los hermanos Delgado Parker.
Más tarde, formó una productora de programas y series de telenovelas en Argentina y Estados Unidos y, ya a mediados de los noventa, entró a través de su grupo Perú Visión en el capital social de la cadena peruana América Televisión, en manos entonces de la mexicana Televisa.
Crousillat se convirtió en administrador del canal y su hijo José Francisco ocupó un puesto de directivo, pero su carrera quedó truncada cuando se descubrieron sus lazos con Montesinos, el artífice de la red de corrupción gubernamental más grande de Perú.
El escándalo estalló con la difusión de un vídeo grabado por Montesinos que mostraba a Crousillat y a su hijo aceptando miles de dólares en efectivo como parte de un acuerdo para fijar en América TV una línea editorial de apoyo a la reelección de Fujimori en el 2000.
Tras conocerse este "vladivídeo", los empresarios huyeron a Argentina en 2001, intentaron impedir su repatriación e incluso fugarse a Chile, pero finalmente fueron extraditados en 2006 a Perú.
En agosto de 2006, Crousillat y su hijo fueron condenados a ocho años de prisión por recibir un total de 24 millones de dólares de manos de Montesinos.
Desde una cama de una clínica limeña donde se encontraba hospitalizado por un supuesto problema cardiaco, Crousillat escuchó ese fallo que le obligaba también a pagar 80 millones de soles (24,8 millones de dólares) por reparación civil al Estado y a devolver el monto de dinero ilícito recibido, dinero que no pagó.
En marzo de 2008 la Justicia peruana le denegó el hábeas corpus que había presentado contra la sentencia.
A pesar de que Montesinos firmó contratos similares con todos los canales de televisión como forma de controlar sus contenidos, destinó los mayores recursos a partir de 1998 al canal de los Crousillat, el más sintonizado de Perú.
El destape sobre los vínculos de Crousillat y Montesinos permitieron que se procesara a decenas de figuras de la farándula y el periodismo como la presentadora Laura Bozzo por corrupción.
Justo antes de escaparse de la Justicia, Crousillat denunció a los actuales administradores de América Televisión por presuntas irregularidades en el proceso de declaración de insolvencia de la cadena televisiva.
En 2003, el consorcio Plural TV, formado por la empresa colombiana Bavaria y los diarios peruanos "El Comercio" y "La República", compraron acciones a Televisa y llevaron a cabo un proceso de insolvencia, que las hijas de Crousillat aceptaron por una deuda impaga de 100 millones de dólares.
Ahora, Crousillat quiere retomar el control de la cadena y, mediante su abogado Jorge Castro, amenaza con difundir información comprometedora.


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537399
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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