El Gobierno sueco rechazó hoy crear una comisión para investigar los escándalos que han salpicado al rey Carlos XVI Gustavo en los últimos meses sobre sus supuestas visitas a clubes de alterne y sus presuntos contactos con el mundo criminal.
La ministra de Justicia, Beatrice Ask, señaló en un comunicado que no quiere especular sobre los relatos de los medios acerca de "los supuestos contactos entre, por una parte, los amigos del jefe de Estado, y por otro, personas con vinculaciones criminales".
"Y tampoco tengo la intención de designar una comisión con la tarea de investigar la verdad en las mencionadas afirmaciones", señaló Ask en respuesta a una petición de una parlamentaria del Partido de la Izquierda Socialista.
El primer ministro, el conservador Fredrik Reinfeldt, justificó la negativa tras participar en un consejo informativo con el rey: "Me cuesta ver qué puede conseguir algo así", dijo en referencia a la creación de una comisión.
El propio monarca, en la primera entrevista sobre el tema, negó hace dos días haber visitado clubes de alterne o tenido contactos con delincuentes para ocultar supuestas pruebas fotográficas.
Los autores de la biografía "Den motvillige monarken" (El monarca reticente), que relata supuestas salidas nocturnas a clubes y romances del rey, han reiterado la veracidad de sus acusaciones y han asegurado estar dispuestos a ir a los tribunales para probarlo.
Mille Markovic, ex dueño de un club de alterne en Estocolmo que supuestamente frecuentaba el rey con sus amigos, ha prometido difundir fotos comprometedoras dentro de unos meses en una página web de pago serbia.
La prensa sueca, que ayer ya se mostró crítica con el monarca tras la entrevista, volvió hoy a atacarle.
"El rey debería admitir que ya no puede funcionar como rey. No, si tiene ambiciones de juntar, unir y representar", señaló el popular tabloide "Aftonbladet" en un editorial.
El liberal "Dagens Nyheter", el diario de mayor difusión en Suecia, recordó hoy que la Casa Real descansa sobre la confianza de la gente, y que "el día en que las personas empiezan a dudar sobre si sus principales representantes dicen la verdad, éstos empiezan a estar en peligro".