El Gobierno de Uruguay anunció hoy un paquete de medidas destinadas a contener el impacto en este país de la crisis financiera global, con una especial incidencia en el cuidado del empleo, el impulso de la capacidad productiva y la innovación tecnológica.
El ministro de Economía y Hacienda uruguayo, Álvaro García, dijo en una rueda de prensa tras una reunión del gabinete, que también se considerará la aplicación de reducciones impositivas, la entrega de subsidios y se insistirá en una mejor capacitación de los trabajadores para hacer frente a este desafío.
Estaba previsto que estas medidas fueran anunciadas el próximo miércoles, pero finalmente el anuncio se adelantó a la celebración del Consejo de Ministros de este lunes.
García destacó que estas medidas no tendrán un costo fiscal "importante" y se centrarán más en los sectores más afectados por la crisis, como el textil, los cueros y la industria automotriz.
También se promoverá la producción energética propia, con el impulso de las energías renovables para evitar la gran dependencia actual de Argentina y Brasil.
Según García, habrá una deducción del IVA en gasóleo por 90 días a todo el sector industrial.
Además, se exonerará del IVA y el impuesto al patrimonio a las empresas dedicadas a la producción de equipos generadores de energía y maquinaria agrícola.
Por su parte, el ministro de Ganadería, Ernesto Agazzi, informó que el Gobierno empleará un mayor esfuerzo en favorecer a los pequeños productores, con ayudas a los viticultores, entrega de semillas y subsidios a los productores lecheros.
En Uruguay, la crisis financiera internacional ya ha provocado una fuerte subida del desempleo, problemas en el comercio y bajada de inversiones.
A los datos negativos se añadió hoy el de la producción de la industria manufacturera, que cayó un 7,5 por ciento en enero con respecto al mismo mes de 2008, según el Instituto Nacional de Estadística (INE).
Los datos del INE apuntan a que la bajada de un 5 por ciento en la producción de alimentos y bebidas incidieron de lleno en la caída del indicador general.
La caída más fuerte la tuvo el subsector de las industrias metálicas básicas, con una bajada del 62 por ciento, aunque también hubo importantes descensos en las manufacturas textiles (un 42 por ciento) y la fabricación de vehículos a motor (55 por ciento de descenso).
Los datos de desempleo del pasado mes de enero difundidos la semana pasada señalaron que este indicador subió un punto, hasta el 7,8 por ciento, respecto a diciembre.
Ese 7,8 por ciento podría alcanzar el 9 por ciento a mediados de año, según ha reconocido el propio Gobierno del izquierdista Frente Amplio.
El Ejecutivo también reconoció la semana pasada que la crisis internacional "dificulta" el cumplimiento de la meta de un crecimiento económico del 3 por ciento fijada para este año.
Según la nueva información oficial, el crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) estaría en el entorno del 2 por ciento.
Expertos económicos ya han advertido de que Uruguay podría entrar en recesión a lo largo del año, tras constatar que el nivel de actividad económica cayó por tercer mes consecutivo en diciembre pasado, aunque los mayores temores recaen en la entrada del 2010.
La crisis financiera ya está afectando también al comercio uruguayo, después de que el Gobierno argentino impusiera una serie de restricciones a las importaciones, que, en el caso uruguayo, podrían derivar en cerca de 50 millones de dólares de pérdidas.