El grupo Colombianos y Colombianas por la Paz (CCP) planteó hoy al guerrillero Ejército de Liberación Nacional (ELN) la necesidad de proscribir el secuestro y demás prácticas contrarias a los principios humanitarios.
El CCP divulgó hoy un mensaje de respuesta a una carta en la que el ELN, segunda organización guerrillera más importante de Colombia, se mostró dispuesto a unirse al "intercambio epistolar" de este colectivo formado por políticos, intelectuales y otros representantes de la sociedad colombiana con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
"Quisiéramos que la iniciación de este diálogo epistolar con el ELN tuviera como punto inicial su manifestación inequívoca de que también asumen la decisión política de abandonar esa y las demás prácticas abominables contrarias a los principios humanitarios, a las cuales ha conducido la degradación del conflicto por múltiples factores", dice la nota.
El rechazo al secuestro es un "sentimiento nacional", advirtió este colectivo, que es encabezado por la congresista opositora Piedad Córdoba y al que se han adherido, con la firma por internet de sus comunicaciones, más de 125.000 personas.
En la nota, CCP hizo mención de los fracasados acercamientos del ELN con el Gobierno del presidente Álvaro Uribe, celebrados de manera intermitente de 2005 a 2007 en Cuba, y consideró que se trató de un proceso encaminado a la búsqueda de una salida política que lleve a la paz.
El Comando Central (Coce) del ELN expresó en el mensaje previo a este colectivo, fechado el pasado 19 de enero, que tenía interés en "adelantar un diálogo epistolar que pueda ser vinculante a un diálogo con la comunidad nacional e internacional, que ponga prioridad en la agenda nacional y la búsqueda de una salida política al conflicto".
En este contexto, el grupo CCP consideró que "es importante que manifestaran (en el ELN) su voluntad de retomar el acuerdo-base al cual se pudo llegar en las más recientes conversaciones con el Gobierno nacional y, en caso positivo señalaran cuáles serían las fórmulas que permitieran superar las exigencias no admitidas en materia de concentración, identificación y verificación".
La organización insurgente ha rechazado concentrar sus fuerzas, calculadas en menos de 5.000 efectivos, en un solo sitio, por considerar que el Ejecutivo pretende su desmovilización y desarme, sin acuerdos sobre los factores que generaron el conflicto interno.
El CCP dijo al Coce que renovaba su compromiso de "realizar todos los esfuerzos" a su alcance "para contribuir a que el Gobierno nacional y el ELN retomen el camino del dialogo que conduzca hacia la solución política negociada".
El grupo se creó en septiembre pasado y, desde entonces, ha enviado tres comunicaciones a las FARC, que en respuesta a este intercambio les entregó el mes pasado a seis rehenes, incluidos los dos últimos políticos que tenían secuestrados.
En el más reciente mensaje, el CCP llamó a las FARC a concretar la búsqueda del acuerdo humanitario con el Gobierno al que condicionan la puesta en libertad de 22 efectivos de la fuerza pública que tienen secuestrados.
Los rebeldes pretenden canjearlos por medio millar de insurgentes presos, incluidos tres extraditados a Estados Unidos.